En un nuevo intento de inmiscuirse en los asuntos internos de Cuba, en
complicidad con la política anticubana de la Administración
norteamericana, la Unión Europea ha decidido elaborar una llamada
"estrategia a mediano y largo plazos" sobre Cuba, promovida por la
República Checa, que sigue los patrones del Plan Bush, incluido un
apartado secreto, a usanza y semejanza del elaborado en Washington.
Para lograr sus objetivos los Estados Unidos han venido trabajando
en la formación de un denominado "Grupo de Amigos de Cuba Democrática"
integrado por la República Checa, Polonia, Eslovaquia, Hungría,
Lituania y Eslovenia, destacados todos por un odio a la Revolución
Cubana, típico de los conversos.
La adopción de esta estrategia tiene un origen injerencista y
discriminatorio y solo conducirá a un empeoramiento en las ya
complejas relaciones Cuba-UE.
La UE no tiene ninguna autoridad moral para imponerle
condicionamientos a la República de Cuba en sus relaciones.
En este sentido denunciamos que la política de la Unión Europea
hacia Cuba, a través de la llamada Posición Común y las sanciones del
2003, actualmente solamente suspendidas temporalmente tiene un
carácter marcadamente ilegal e intervencionista.
En el mismo sentido denunciamos que esta Posición Común impulsada
por el Gobierno Aznar, actuando al dictado de los grupos más
extremistas de Miami liderados por Mas Canosa, ha demostrado que
actuar al servicio de los EE.UU. solo sirve para perjudicar los
intereses de los Países Europeos que podrían desarrollar relaciones
culturales, sociales y económicas beneficiosas para ambas partes.
La UE viene demostrando la incapacidad para formular una política
propia e independiente hacia Cuba, subordinando sus actuaciones a los
intereses de los EE.UU., como se demuestra en la similitud de
posiciones con lo planteado en los capítulos uno de los dos informes
que configuran el llamado Plan Bush para Cuba.
En este marco, se presenta el nuevo intento de poner en marcha una
serie de medidas dirigidas a injerirse en la situación interna de la
Republica de Cuba en claro desprecio a principios consagrados por el
derecho internacional y la Carta de Naciones Unidas, y que estas
nuevas medidas se realizan ante el fracaso de los intentos de los
EE.UU. por acabar con la Revolución Cubana, por lo que ahora necesitan
la complicidad de una UE sometida a sus intereses para seguir
persiguiendo sus objetivos de dominio sobre Cuba.
Es claro que la llamada Posición Común hacia Cuba evidencia un
doble rasero en las relaciones internacionales, con medidas
selectivas, hipócritas y claramente intervencionistas dirigidas a
cambiar el sistema político, económico y social de Cuba, mientras que
nada se dice de exigir el fin del bloqueo, de la situación claramente
ilegal de las personas detenidas en la prisión de la base naval de
Guantánamo, entre los que se encuentran ciudadanos de la propia Unión
Europea, o los vuelos y cárceles secretas de la CIA que varios
gobiernos europeos permitieron.
De adoptarse esta nueva estrategia intervencionista la UE estaría
supeditándose a los intereses de los sectores más ultra de los EE.UU.
demostrando falta de respeto a la soberanía del Pueblo Cubano para
decidir su propio modelo de desarrollo, y tal y como se ha demostrado
a lo largo de los años, frente a la agresividad de los EE.UU. la
aplicación de políticas intervencionistas solo ha servido para
demostrar la persistencia del Pueblo Cubano en la defensa de su
dignidad como pueblo y de su soberanía como País.
El PCE defiende que la continuidad del modelo político, social
cubano, con el que nos sentimos solidarios, no depende de las
determinaciones y las decisiones de la UE, y mucho menos de aquellas
promovidas por gobiernos subordinados a los EE.UU., sino de
reiteradamente demostrada voluntad soberana del pueblo cubano.
En consecuencia el Comité Ejecutivo del PCE denuncia cualquier
intento de aumentar la injerencia de la UE en Cuba demandando por el
contrario que se anule cualquier medida que suponga injerencia en
asuntos internos cubanos y que se tenga hacia Cuba el mismo trato que
se mantiene hacia otros países, empezando por los propios EE.UU. que
no soportarían la mas mínima comparación.
Desde el Comité Ejecutivo se insta a trasladar el debate a todos
los foros políticos e institucionales reclamando la necesidad de que
la UE mantenga una política hacia Cuba, independiente y dirigida a
defender los intereses de la propia UE y sus ciudadanos sin
supeditarlos a los propósitos de los EE.UU. de terminar con la
independencia de Cuba y volver a la situación de semi-colonialismo
anterior a 1959.
El PCE impulsará una campaña explicativa sobre la situación de la
Revolución Cubana y sus perspectivas de futuro.
Madrid. Febrero 2007