Los trabajadores azucareros cubanos laboran con inteligencia y
agilidad para contrarrestar los efectos provocados por las lluvias,
dijo a la prensa en las Tunas Ulises Rosales del Toro, ministro del
ramo.
El también miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba
significó el esfuerzo que el país realiza para activar las empresas
azucareras paralizadas debido al exceso de humedad existente en los
campos cañeros, lo que ha provocado un atraso en la producción de
crudo.
Ante esa realidad los colectivos están inmersos en sus labores para
abastecer de caña a los ingenios paralizados por la materia prima que
no llegó a los basculadores cuando las precipitaciones arreciaron,
afirmó Rosales del Toro.
En cuanto al tema de las fábricas de azúcar, el Ministro explicó
que en la campaña funcionan ocho centrales que no lo hicieron el año
anterior, mientras otros sin planificar arrancarán sus máquinas para
contribuir a resarcir los atrasos provocados por las inclemencias del
tiempo.
Aseguró que el rediseño de la zafra en las actuales circunstancias
permitirá el cumplimiento del plan de azúcar, sin descuidar las
labores de aseguramiento de la contienda venidera.
Los trabajos emprendidos por el Ministerio del Azúcar (MINAZ)
tienen a su favor que las industrias de nueva incorporación, en la
presente cosecha, están bien conservadas.
Generalmente la zafra en el país se planifica de enero a abril, por
ser esta una etapa de sequía y por ende de un mayor rendimiento de la
caña, sin embargo enero y febrero se han comportado lluviosos, un
obstáculo en el proceso fabril, aunque beneficioso para la
agricultura.