La presente temporada invernal sigue marcada por la ocurrencia de
interesantes anomalías climáticas, al comportarse el primer mes del
año mucho más caluroso que lo habitual en las tres regiones del
archipiélago cubano.
Según los datos ofrecidos a Granma por especialistas del
Centro del Clima del Instituto de Meteorología, la temperatura media
nacional fue de 24,30C, cifra que permite clasificarlo como el enero
más cálido de los últimos quince años, y el tercero desde 1951 a la
fecha, solamente superado por los de 1991(24,7) y 1990 (24,6).
Mientras los valores de ese indicador estuvieron entre 0,1 y 2,80C
por encima de lo normal en todo el país (la temperatura media de enero
es de 22,7), las máximas y las mínimas medias también sobrepasaron los
promedios históricos, de ahí que las personas sintieran tanto calor
durante la mayor parte del mes, excepto los últimos dos o tres días.
Es oportuno recordar que el actual "invierno" transcurre bajo la
influencia de un evento ENOS (El Niño/Oscilación del Sur) ligero,
caracterizado por un sobrecalentamiento de la superficie del mar en
una extensa franja de agua que se extiende desde el océano Pacífico
central hasta las costas de Sudamérica.
Dicho fenómeno suele causar episodios de lluvias intensas y
tormentas en algunas regiones del planeta, y sequías extremas en
otras, además de inusuales comportamientos de las temperaturas.
Y aunque en Cuba las mayores anomalías generadas por el ENOS tienen
lugar entre los meses de febrero y abril, en particular en marzo, las
altas temperaturas de diciembre y enero, y los notables totales de
lluvia registrados en noviembre y diciembre, principalmente en la
región oriental, sugieren que sin tener la fuerza de otras ocasiones,
El Niño ya ha hecho de las suyas.