.— Un equipo de cinco embajadores
entró hoy en funciones para asistir a la presidenta de la 61 Asamblea
General, Sheikha Haya Rashed Al Khalifa, en el controvertido proceso
de reformas del Consejo de Seguridad.
Cada embajador, seleccionado de acuerdo con un criterio de
representación geográfica, atenderá uno de los temas polémicos que
permanecen en el centro de las discusiones desde la presentación por
primera vez de esta propuesta de reforma en 1979.
El equipo está integrado por el embajador de Túnez, Ali Hachani,
quien se encargará de las consultas sobre "categorías de membresía",
así como el de Chipre, Andreas D. Mavroyiannis, quien atenderá lo
relacionado con la "cuestión del veto".
También incluye al embajador de Croacia, Mirjana Mladineo, para la
cuestión de la representación regional, mientras el jefe de la Misión
de Chile, Heraldo Muñoz, conocerá de "la medida de un Consejo de
Seguridad ampliado".
Por su parte, el embajador de Holanda, Frank Majoor, atenderá todo
lo relacionado con los métodos de trabajo del Consejo de Seguridad y
las relaciones de este organismo con la Asamblea general.
En un discurso ayer ante el Grupo de Trabajo abierto creada desde
1993 para dar seguimiento a este tema, el embajador de Cuba, Rodrigo
Malmierca, indicó que la reforma del Consejo debe abarcar
transformaciones que garanticen transparencia en su trabajo.
"Cada día resulta más preocupante la continua usurpación por parte
del Consejo de Seguridad de las funciones y poderes de la Asamblea
General y del Consejo Económico y Social", destacó
De acuerdo con la presidenta de la Asamblea General, Sheikha Haya,
la gestión de facilitadores a cargo de esos cinco embajadores debe
reflejar los puntos de vistas de los miembros de la ONU de una manera
"justa y objetiva".
Ese grupo, nombrado ayer, deberá presentar su primer reporte a la
presidenta de la Asamblea a finales de marzo, después de consultas con
los Estados miembros.
Este es el comienzo de un proceso para echar andar el proceso de
reforma del Consejo de Seguridad, el cual ha permanecido estancado por
15 años.