Los ministros de Defensa de los
países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte
(OTAN) analizaron hoy en Sevilla la mejoría de la sostenibilidad de la
Fuerza de Respuesta Rápida (NRF).
El tema lo puso sobre el tapete España, que había solicitado una
nueva fórmula de financiación colectiva después de asumir y sufragar
la primera operación de la NRF en Afganistán, donde la OTAN respalda
la ocupación estadounidense.
Sin embargo, poco trascendió de lo tratado en la reunión informal
de los ministros de los 26 países miembros de la alianza y los siete
del llamado Diálogo Mediterráneo (Marruecos, Argelia, Túnez,
Mauritania, Jordania, Egipto e Israel), y el ministro afgano.
En la última jornada de hoy se incorporó el ministro ruso Serguei
Ivanov, para participar en el debate sobre Kosovo y discutir una
amplia gana de asuntos relativos al fomento de la cooperación entre
Rusia y la Alianza Atlántica en el ámbito militar y técnico.
Según sus palabras, las conversaciones también girarán en torno a
la represión del terrorismo internacional, a la situación en Asia, en
Oriente próximo y en los Balcanes y Afganistán.
Aunque los asuntos tratados se mantienen en reserva, se sabe que el
secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, considera
necesario impulsar la cooperación entre Rusia y la Alianza Atlántica,
para lo cual ha pedido inyectar mayor vitalidad a sus relaciones.
En Sevilla Ivanov sostuvo dos encuentros a puerta cerrada con sus
homólogos español y norteamericano, a quienes supuestamente advirtió
que una eventual independencia de Kosovo podría crear una reacción en
cadena en otras regiones separatistas.
El también vicepresidente ruso ve más conveniente decidir el
estatus de la actual provincia serbia sin límites temporales, con lo
cual sugiere no ponerle al proceso ninguna camisa de fuerza.
La eventual independencia de Kosovo podría crear una reacción en
cadena en otras regiones separatistas y del espacio postsoviético.
Deben tener cuidado para no abrir la caja de Pandora, advirtió.
Está claro, dijo, que la gente en regiones no reconocidas se
preguntará: "¿No somos tan buenos como los demás?", y ese riesgo
concierne a la región de Nogorno Karabaj, a la que puso de ejemplo.
Medios de prensa señalan que la propuesta de soberanía tutelada
planteada por el enviado especial de la ONU, Marti Ahtisaari, se abre
camino.
Los 26 ministros aliados coincidieron en la necesidad de aprobar
una nueva resolución sobre el status definitivo de Kosovo y delimitar
la misión que tendrán que realizar desde ese momento las tropas
aliadas de KFOR (Kosovo-Force) integrada por la OTAN y Rusia.