Nuevos ataques contra la población
civil en la región sudanesa de Darfur fueron reportados hoy por la
Misión de Naciones Unidas (UNMIS), entre ellos, el intento de
secuestro de mujeres por hombres armados.
Detalles ofrecidos por UNMIS señalan la agresión contra un grupo de
féminas desplazadas internas por nómadas árabes a unos cuatro
kilómetros del campamento de Kalma, en el sur de esa zona occidental
sudanesa, cuando iban en busca de leña.
Otro incidente ocurrió en el sur de Darfur, donde residentes
asaltaron la sede de una organización no gubernamental en la localidad
de Kass y la saquearon durante una manifestación.
También se reportaron disparos en el campamento El Sereif, cerca de
la capital provincial de Nyala.
Este hecho coincidió con una declaración de condena por la
violencia contra trabajadores humanitarios y miembros de las tropas de
la Unión Africana (UA), emitida por la comisión conjunta establecida
para dar seguimiento a los Acuerdos de Paz de Darfur.
El pronunciamiento, circulado luego de una reunión de la comisión
celebrada en el Norte de Darfur, fue suscrito por representantes de la
ONU, la UA, la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá, Francia, la Liga
Arabe, Holanda, Egipto y Gran Bretaña.
A principios de semana, el Secretario eneral Ban Ki Moon anunció la
próxima visita a Sudán de su enviado especial para Darfur, el sueco
Jan Eliasson, junto con el negociador principal de la UA, el veterano
diplomático tanzano Salim Ahmed Salim.
Eliasson y Ahmed Salim viajarán a Sudán la próxima semana para
tratar de revivir el detenido proceso de paz en esa región en
conflicto desde hace cuatro años, un período durante el cual más de
200 mil personas murieron.
Durante su estancia en Jartum y Darfur, ambos diplomáticos
sostendrán reuniones con representantes del Gobierno y de los grupos
rebeldes que no firmaron el Acuerdo de Paz de mayo pasado.
Jean-Marie Guéhenno, subsecretario de la ONU para Operaciones de
Mantenimiento de Paz, ofreció ayer al Consejo de Seguridad los
detalles del más reciente informe del Secretario General sobre Sudán.
Ban considera que una solución pacífica del conflicto de Darfur
podría ayudar a restaurar la confianza en el acuerdo de paz suscrito
en enero de 2005 para finalizar la guerra civil de 21 años en el sur
de Sudán.
La implementación de la paz en el sur de Sudán, un conflicto
independiente del de Darfur, no avanza tan efectivamente como esperaba
el Secretario General, según ese reporte.
Al respecto, el diplomático surcoreano se refirió a varias
violaciones del cese del fuego, incluidos los enfrentamientos
ocurridos en noviembre pasado en la ciudad de Malakal, en el estado
del Alto Nilo, con saldo de 150 muertos.
Por otra parte, Ban aguarda una respuesta del gobierno de Jartum a
una carta del mes pasado en la cual ofreció detalles de una fuerza
conjunta de mantenimiento de paz de la ONU y la UA, su estructura de
dirección y fondos.
Actualmente, cuatro millones de personas en Darfur dependen de
ayuda internacional alimentaria para subsistir y dos millones se
encuentran desplazados por los enfrentamientos entre fuerzas del
gobierno, milicias árabes y grupos rebeldes.