Aún cuando los apicultores de la provincia santiaguera superaron en
2006 la obtención de miel del año precedente, precisan de un
incremento en los volúmenes productivos que se ajuste a sus
potencialidades reales.
La intensidad de las lluvias que azotaron la provincia en los meses
de octubre y noviembre últimos afectaron las floraciones y dejaron en
una situación difícil a los apicultores, quienes se vieron obligados a
aplicar medidas de emergencia para proteger los apiarios.
No obstante, las 531 toneladas del pasado año superan en más de un
20 por ciento a las alcanzadas en el 2005, pero quedan por debajo de
los planes de la provincia, la cual destina casi la totalidad del
néctar a la exportación, principalmente hacia el continente europeo.
Ante esta situación las autoridades del ramo en el territorio
gestionan la puesta en producción de más de mil nuevas colmenas, al
tiempo que crece la obtención de abejas reinas y se fortalece la
atención a las zonas que aportan las mayores cantidades de miel.
Igualmente serán chequeadas las condiciones de cada productor para
ajustar los planes a sus potencialidades en una provincia, donde los
mayores volúmenes están a cargo del sector privado, sobre todo en el
montañoso municipio de Guamá.
Santiago de Cuba tiene a cuatro de sus municipios certificados como
ecológicos, de ahí que una buena parte de su producción del néctar
tenga esta categoría, lo que sin dudas aumenta el valor de la cosecha
del territorio.
Este es uno de los renglones exportables no tradicionales de Cuba
que más ha crecido en los últimos años, tal como ha sucedido con otros
tantos que evidencian en repunte de la economía de la Isla, la de
mayor incremento de América Latina el pasado año.