La Empresa de Transportación de Alimentos a Granel (ETAG) funciona
eficientemente en el país, con camiones rastras de última generación,
que garantizan calidad y rapidez en el movimiento de mercancías,
destinadas al consumo humano y animal.
Esta entidad de nueva creación, que cuenta con cuatro sucursales,
distribuidas en las provincias de Santiago de Cuba, Cienfuegos
Camagüey y la Ciudad de la Habana, surge por la necesidad de enfrentar
el creciente arribo de alimentos a los puertos de la Isla, una muestra
más de la reanimación de la economía del país.
Igualmente se encarga de transportar mercancía elaborada en la
nación, con rastras generalmente de marca Iveco, usadas en el mundo
para estas funciones, debido a la eficiencia en el consumo de
combustible, confort y condiciones para mantener en buen estado la
carga a trasladar.
Jorge Pérez Pérez, director de la ETAG en Santiago de Cuba, señaló
que esta nueva entidad ha propiciado un aumento notable en la
capacidad de traslado de alimentos en el país, esfera antes deprimida
por lo caduco de vehículos que se usaban para llevar adelante la
actividad.
También se han reducido en gran medida las actividades delictivas,
sobre todo el desvío, dado el exhaustivo control que se mantiene sobre
los equipos de trasporte, la protección que poseen a base de mallas y
parrillas, además de la calidad humana del personal que labora en la
empresa.
El funcionario agregó que en el caso de la provincia santiaguera,
la reanimación de la cadena Puerto-Transporte-Economía Interna era
sustancial y que desde la creación de la entidad la permanencia de los
barcos en el puerto del territorio era mínima, lo que sin dudas
constituye un ahorro de divisas al país.
Existen en esta provincia 30 rastras para asumir el traslado de
alimentos a granel y 25 de ellas son de última generación. Ahora se
espera otro lote que elevará la capacidad de operaciones que ahora es
de unas 800 toneladas diarias, aunque se ha llegado a mil 500 en una
sola jornada, agregó.
La creación de la ETAG está aparejada a la rápida construcción de
silos para almacenar alimentos destinados a la población, que pueden
estar varios meses en esos depósitos climatizados y con todas las
condiciones creadas para su conservación