Jóvenes ingenieros de la empresa azucarera Amancio Rodríguez, en la
provincia de Las Tunas, recuperaron una fábrica de tableros de bagazo
inactiva desde hacía 16 años por dificultades tecnológicas.
Dentro del grupo de profesionales y mecánicos que acometieron la
tarea destacaron Yunior Díaz y Gustavo Lastre, quienes dieron solución
a problemas detectados en el equipo de transmisión de la prensa húmeda
de la planta.
Esta industria, que lleva el nombre del mártir azucarero Jesús
Oviedo Chacón y fundada a mediados del pasado siglo, está lista para
recibir la materia prima con la ventaja de estar contigua al central
Amancio Rodríguez, que debe comenzar la zafra azucarera en los
próximos días.
Las pruebas con carga realizadas a la fábrica, a más de 700
kilómetros al este de La Habana, evidenciaron alta calidad en el
producto, un cartón de fibras de bagazo de caña bien prensado de 3,80
por l,90 metros y cuatro milímetros de espesor.
En Cuba existen siete plantas productoras de madera artificial a
partir del bagazo, y de ellas dos se encuentran en Las Tunas, pues en
el municipio de Jesús Menéndez funciona la Máximo Gómez, que recibe la
materia prima del central Antonio Guiteras, mayor productor de azúcar
de la Isla.
El bagazo es un subproducto de la caña tradicionalmente empleado
como combustible en los propios ingenios, y con variado uso en la
carpintería en sustitución de la madera, sobre todo en la industria
del mueble, falso-techos y fabricación de pupitres de escuelas.
La recuperación de la "José Oviedo Chacón", que comenzará con una
producción modesta hasta que la maquinaria esté bien ajustada,
significa un aporte más para ratificar a Las Tunas como la capital
cubana en cuanto a los derivados de la caña de azúcar