GUANTÁNAMO.-— El crecimiento de la población serrana en más de 50
000 personas en los últimos años es resultado de la consolidación y
del desarrollo de programas sociales de la Revolución, con
significativo impacto en las condiciones de vida del montañés, como
los de salud pública, empleo, educación, construcción de viviendas y
las comunicaciones.
Lázaro Vázquez, secretario ejecutivo de la Comisión Nacional del
Plan Turquino, dio a conocer esta información en el balance anual de
ese programa y apuntó que, actualmente, suman 720 000 los habitantes
de las serranías cubanas, agrupados en zonas correspondientes a 10
provincias del país.
En el 2006 se reportaron mejores resultados en la tasa de
mortalidad infantil, como es el caso de Guantánamo, que logró la más
baja de su historia, con 2,8 por cada mil nacidos vivos, cifra bien
distante de la obtenida en el año anterior, que fue de 8,3. En cero,
por primera vez, quedaron las muertes maternas y disminuyó también el
índice de bajo peso al nacer.
Esos resultados se asocian a una cobertura médica superior, a la
capacitación de los recursos humanos y al incremento de nuevos
servicios como los de Ultrasonido, Rayos X, Genética y áreas
intensivas en cada uno de los municipios.
En la zona comprendida como Plan Turquino, Guantánamo se benefició
con la instalación de repetidores de señales, antenas y otros modernos
equipos que permitieron reducir las llamadas zonas de silencio y el
montaje de nuevos telecentros y radioemisoras.
Durante el año no se comportaron igual los programas productivos.
Apícola y forestal fueron los de mejores resultados, pero renglones
típicos de esta zona como café, cacao y coco quedaron por debajo de su
propósito, al igual que los cultivos varios.