Varias zonas de Rusia sufrirán
eventos meteorológicos extremos a causa del actual Cambio Climático
global del planeta, pronosticó hoy aquí el doctor Vladimir Katzov,
director del mayor Observatorio Geofísico de Rusia.
Inundaciones catastróficas podrán producirse en el centro y este de
Siberia, mientras en el Cáucaso ruso aumenta el riesgo de sequías
estivales, detalló el experto.
Katzov fue uno de los especialistas participantes en la redacción
del informe presentado recientemente en París por el Grupo
Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC).
En el transcurso del último siglo la temperatura en nuestro planeta
subió 0,74 grados, y de los 12 años más recientes, 11 fueron los más
calientes desde 1850, cuando se inició la medición de la temperatura a
escala mundial, añadió Katzov.
El reconocido investigador explicó que según los modelos preparados
por los científicos acerca de la evolución posterior de este problema,
las temperaturas seguirán aumentando a un ritmo de 0,2 grados por
década, como promedio.
La subida general será de entre 1,8 y 4,6 grados de acuerdo con los
modelos diseñados por especialistas.
Katzov explicó que ese incremento térmico provocará un cambio en la
intensidad de las precipitaciones y otros fenómenos naturales, que
influirán sobre Rusia al igual que en varias partes del planeta.
En Africa el calentamiento global puede provocar sequías y la
subida generalizada de la temperatura, a tal punto que probablemente
pueblos enteros deban trasladarse desde sus asentamientos
tradicionales, señaló el científico.
Otra consecuencia posible, subrayó, será la concentración hacia el
norte de la zona del suelo conocida como permafrost, permanentemente
helado.
En particular, aclaró, este desplazamiento implicará grandes
problemas para las infraestructuras de las respectivas regiones.
El académico sostuvo que la causa de esos eventos climáticos
descansa en la emisión de gases de efecto invernadero producto de la
actividad industrial del hombre (quema de combustibles fósiles).
La concentración de dióxido de carbono, el principal gas de efecto
invernadero, es muy superior en la actualidad a los niveles
registrados en los últimos 650 mil años, concluyó Katzov.