LONDRES, 5
de Febrero.— Diputados británicos reclamaron a su Gobierno una fuerte
repulsa a la aplicación extraterritorial del bloqueo de Estados Unidos
a Cuba, que también se ejerce en Gran Bretaña, destacó hoy el conocido
diario local The Guardian.
El diputado laborista Colin Burgos demandó a la secretaria de
Relaciones Exteriores, Margaret Beckett, un fuerte rechazo a la
política de injerencia del Departamento norteamericano de Estado
dentro del Reino Unido, dijo PL.
The Guardian publicó este lunes las declaraciones de Linda Bain,
vicepresidenta de Comunicaciones de la cadena norteamericana Hilton,
quien intentó justificar la expulsión de funcionarios cubanos de un
hotel de esa compañía en Oslo, Noruega (quienes fueron invitados a la
feria de turismo de esa ciudad), y ratificó que la Hilton aplica las
leyes contra la Isla en cualquier lugar del mundo.
Este hecho desató una ola de protestas de grupos solidarios y
sindicales noruegos, contrarios a la aplicación de leyes
extraterritoriales y discriminatorias en su territorio contra terceros
países.
La fuente citó a Anne Grete Skaardal, dirigente de la Unión
Municipal de Noruega y Empleo General, que promueve acciones contra
esa política de la Casa Blanca.
The Guardian reveló que el pasado mes un periodista independiente,
Tom Fawthrop, quien ha escrito para este diario y para El Economista,
no pudo cobrar por un artículo sobre la salud pública en Cuba,
publicado en el Sydney Morning Herald. Al hacer la reclamación del
pago, el Citibank Global le explicó que retuvo su cheque bajo presión
del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
Algo semejante le ocurrió a la periodista estadounidense Ann Louise
Bardach, autora del libro Cuba Confidencial, quien tampoco fue
remunerada por su labor de consultoría para un documental televisivo
sobre los 638 intentos de asesinar a Fidel Castro.
The Guardian informó que la Campaña de Solidaridad con Cuba,
radicada en el norte de Londres, necesitó comprar una computadora Dell
en Texas, pero se le negó una vez que conoció de su labor, lo cual
ilustra el alcance del bloqueo.
Al conocer estos hechos, el diputado laborista Ian Gibson describió
la medida como un absurdo, y recordó el voto en la ONU emitido por 183
naciones, a favor de la necesidad de eliminar el bloqueo
norteamericano a Cuba.