Más de 53 mil latas de café por encima de las planificadas se
acopiaron en la provincia santiaguera, para concluir exitosamente una
zafra en la cual el territorio recuperó la condición de mayor
productor del grano en Cuba.
Estos resultados muestran un cinco por ciento de sobrecumplimiento,
que garantiza las entregas para exportación y el consumo nacional con
calidad en la materia prima, renglones deprimidos en años anteriores.
Se trata de que la recién concluida cosecha cafetalera es aquí la
mayor de los últimos cinco años con más de dos millones de latas
acopiadas y casi duplica la producción de la campaña anterior, para
superar así a la provincia de Guantánamo, que desde hacía un
quinquenio lideraba la actividad del cerezo a nivel nacional.
Para alcanzar esta meta, fue decisiva la participación del sector
cooperativo-campesino que aportó más del 60 por ciento del volumen
total, aunque igualmente significativa fue la ayuda de unos 22 mil
estudiantes en las labores de recolección.
Sin embargo, lo alcanzado impone retos para los caficultores de la
provincia santiaguera, que se encuentran enfrascados ya en la
preparación para la venidera zafra del grano, con el objetivo de
hacerla superior, aprovechando la mejoría en la disponibilidad de los
recursos y la revitalización de las plantaciones en más de 600
caballerías.
Con esos resultados, este territorio oriental marca el inicio de lo
que podría constituir la recuperación del sector, que desde hace ya
varios años dejó de ser uno de los 10 principales rubros exportables
de la Isla, aunque las autoridades del ramo diseñan estrategias para
revertir esa situación.
En Cuba beber un sorbo de café en las mañana es una tradición
centenaria arraigada en la gran mayoría de la población, por lo que el
aromático grano es altamente demandado en el mercado interno y forma
parte de la canasta familiar que el Estado subsidia mensualmente para
todos los habitantes del archipiélago.