SANTIAGO DE CUBA.— Un terremoto de 6,1 grados de magnitud en la
escala de Richter y unos cinco de intensidad, a las 3:56 minutos de la
tarde de ayer, hizo que muchos santiagueros interrumpieran
momentáneamente su descanso dominical o el disfrute del juego de las
estrellas del béisbol.
Aunque algo acostumbrada por ser el territorio de mayor actividad
sísmica del país, su ocurrencia siempre impresiona a la población.
Al ofrecer detalles sobre el fenómeno natural, el mayor Hernán
Nieves Moya, jefe del Órgano de la Defensa Civil Provincial, explicó
que el sismo tuvo su origen a 157 kilómetros al sur de la ciudad de
Manzanillo, provincia de Granma, en los 19,56 grados de latitud Norte
y 78,46 grados de longitud Oeste, en una profundidad marítima de 25
kilómetros.
La ubicación del sismo —precisó —, lo sitúa al oeste suroeste de
Cabo Cruz, Niquero, alejado a 82,5 kilómetros de la costa. Trascendió,
además, que el terremoto fue perceptible en todas las provincias
orientales y Camagüey.
Hasta el momento de la información, no se reportaba en Santiago de
Cuba ningún daño humano ni material en la provincia.
En estos días los santiagueros han hablado mucho sobre sismos, pues
este 3 de febrero se cumplieron 75 años de que uno de ellos causara
grandes daños en la ciudad. También se cumplieron, el mismo día, 15
años de la fundación del Centro Nacional de Investigaciones
Sismológicas (CENAIS) radicado en esta ciudad.