Actualizado 5:30 p.m. hora local

Desangran presupuesto de EE.UU. guerras de agresión

WASHINGTON, 5 de febrero (PL).— Iraq y Afganistán son la principal sangría al presupuesto fiscal de Estados Unidos, según una propuesta presentada hoy por la Casa Blanca al Congreso para el año 2008.

El presidente estadounidense, George W. Bush, prevé destinar más de 700 mil millones de dólares para gastos de defensa, la mayor parte de los cuales se destinarían a la guerra en Iraq y Afganistán.

Se espera un arduo debate legislativo, pues el plan de la Casa Blanca puede restringir los programas nacionales para salud y educación.

Empantanado en la guerra, el gobernante señaló que podría necesitar más dinero cuando anunció su presupuesto de 2,9 billones de dólares para el año fiscal 2008.

Si el legislativo aprueba la petición de financiamiento, la sangría de los bolsillos de los contribuyentes llegaría a 661 mil 900 millones de dólares en Iraq, Afganistán y en actividades de apoyo, plantea la Casa Blanca.

La idea de Bush contempla hacer permanentes los recortes impositivos de 2001 y 2003, con lo que en su opinión se logrará un superávit presupuestario para 2012.

El Ejecutivo insiste en ese plan, rechazado por los demócratas y cuestionado incluso dentro del Partido Republicano, donde el mandatario es calificado como el gran gastador.

Mi fórmula para un crecimiento equilibrado refleja las prioridades de nuestro país en este momento de su historia, protegiendo el país y combatiendo el terrorismo, manteniendo la economía fuerte con impuestos bajos y manteniendo el gasto bajo control, alegó Bush.

Al referirse a la justificación del mandatario, dada a conocer en un comunicado, el senador Kent Conrad, demócrata de Dakota del Norte, manifestó su decepción.

El presupuesto del presidente está lleno de deuda y decepción, desconectado de la realidad y continúa llevando a Estados Unidos en la dirección equivocada, puntualizó el también presidente del Comité Presupuestario del Senado.

La versión de la Casa Blanca, la cual debe provocar amplios debates en los próximos meses hasta lograr una forma aceptable, retira muchos fondos de los programas de salud.

Así, en los próximos cinco años el Medicare, programa de salud para la tercera edad, sufriría una sangría de 66 mil millones de dólares.

Es difícil que el Congreso, dominado por los demócratas, apruebe gastar 716 mil 500 dólares en la defensa hasta septiembre de 2008, o sea, uno de cada cuatro dólares que salen del bolsillo de los contribuyentes.

En opinión de Harry Reid, líder de la mayoría demócrata, la Casa Blanca pretende conservar a costa de la clase media facilidades impositivas para los ricos.

En la nueva legislatura, los demócratas fijan sus prioridades en salud, educación y prevención del terrorismo, mientras el gobierno, aparte de su frenesí belicista, hace concesiones a la industria petrolera y gasífera.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir