Más de 340 mil damnificados y 29
muertos han provocado las severas inundaciones que afligen a esta
capital, ubicada en el centro de la Isla de Java, informaron hoy las
autoridades de Indonesia.
De acuerdo con el vocero policial Ketut Yoga Ana, también hay un
desaparecido y otra persona se encuentra en estado crítico.
Sobre las causas de los decesos, el portavoz explicó que se
reportan algunos electrocutados, otros fueron barridos por las
incontrolables aguas y varios murieron a causa de enfermedades
diversas.
Las crecidas han obligado a unas 340 mil personas a abandonar sus
viviendas y buscar refugio.
Un alto número de ellas perdieron totalmente sus hogares y gran
parte de sus pertenencias, de acuerdo con Rustam Pakaya, jefe del
Centro de Control de Crisis del Ministerio de Salud.
Esa dependencia ha distribuido medicamentos, alimentos infantiles,
leche y otros productos entre los evacuados.
Además, desplegó cinco brigadas de salud equipadas con ambulancias,
botes inflables, doctores, enfermeras y otro personal paramédico para
evaluar y atender esta situación de crisis.
Rustam indicó que otros equipos médicos de Yakarta, Banten y Java
Occidental, pertrechados de medicinas, balsas de goma y provisiones
alimentarias, fueron despachados también hacia las zonas más críticas,
donde los residentes reciben tratamiento limitado.
Entre esas áreas están Ciledug, Kemang, Mampang, Kampung Melayu,
Cakung, Bekasi Oriental, Bekasi Occidental, Bekasi del Sur, Matraman,
Casablanca, Taman Ratu, Green Garden Pondok Gede y Kalibata, informó,
por su parte, la agencia de noticias ANTARA.
Las lluvias sobre Yakarta amainaron durante el fin de semana, pero
las precipitaciones continuan intensas en las zonas montañosas a su
alrededor, por lo que el nivel de las aguas sigue subiendo en el
perímetro capitalino.
Las áreas más bajas de la ciudad son las que se encuentran en peor
estado, y se reportan muchas pérdidas materiales, además de las
humanas.
No obstante, el gobierno informó este lunes que pese a las crecidas
que golpearon a Yakarta en los últimos cuatro días, no hay amenaza
para las existencias de arroz de la capital de más de nueve millones
de habitantes.
Aún cuando el suministro de este cereal, elemento básico en la
dieta asiática, disminuyó de dos mil a 900 toneladas por
interrupciones en la transportación, no existe peligro para las
reservas, aseguró un funcionario gubernamental