El mayor general William Caldwell no informó sobre las bajas
sufridas en esos derribos, y el general Peter Pace señaló que hay que
ajustar las tácticas y técnicas ante la cada vez mayor efectividad de
los rebeldes.
También el mando estadounidense reconoció la muerte de cinco de sus
soldados, aseguró que todos perecieron el viernes y no informó sobre
sus bajas en las últimas 48 horas.
Este domingo, por lo menos 17 personas perecieron en Bagdad a causa
de un atentado dinamitero, un día después que 135 fallecieron a causa
de la explosión de un poderoso artefacto en un concurrido mercado
capitalino, la acción más sangrienta de este tipo desde que comenzó la
agresión liderada por Estados Unidos en el 2003, recordó ANSA.
En Tokio, el ministro de Relaciones Exteriores de Japón, Taro Aso,
criticó la política de Estados Unidos en Iraq, diciendo que las
acciones de ese país han sido inmaduras. Recientemente, Fumio Kyuma,
ministro de Defensa, declaró que Bush se había equivocado al comenzar
la guerra. En Iraq hay varios miles de soldados japoneses enviados por
el anterior Gobierno, rememoró Reuters.