Al referirse al Tratado de Libre Comercio (TLC) firmado entre
Estados Unidos y Colombia dijo de este que "no es justo ni libre" y
"hará más difícil el acceso de los colombianos a las medicinas".
"Las empresas nacionales pueden ser muy exitosas como lo ha sido el
sistema de seguridad social y pensiones en los Estados Unidos, que es
más eficiente que cualquier compañía privada de seguros", manifestó
quien fuera asesor del ex presidente William Clinton, en entrevista
telefónica con la radio Caracol de Bogotá.
Frente a la explicación expresada por el presidente estadounidense,
George W. Bush, sobre las privatizaciones en Venezuela, Stiglitz
señaló que son temas muy complejos que el mandatario estadounidense no
debe entender bien.
"Primero, el presidente Bush no es un experto en nada. Es uno de
los más incompetentes y corruptos. La privatización y la
nacionalización son muy complejas" indicó Stiglitz según la traducción
de la entrevista ofrecida por Caracol.
Bush declaró que está preocupado por la democracia y los proyectos
de nacionalización anunciados por Chávez en Venezuela que, aseguró,
van a "hacer más difícil para los venezolanos salir de la pobreza y
les complicará la posibilidad de realizar todo su potencial".
El 10 de enero, al tomar posesión de su nuevo mandato, Chávez
anunció que nacionalizaría las compañías eléctricas, la telefónica
CANTV y tomaría el control de las asociaciones estratégicas con
transnacionales en la Faja petrolífera del Orinoco.
La pasada semana, el Presidente bolivariano anunció la
nacionalización de seis empresas eléctricas, para lo cual será emitida
una nueva ley.
En diálogo con radio Caracol, desde Nueva York, Stiglitz señaló que
al TLC "lo llaman libre pero, si lo fuera, se eliminarían subsidios de
la agricultura norteamericana y las barreras de tarifas que, por
ejemplo, han hecho que las flores colombianas se queden fuera de
Estados Unidos".
"Lo que pasa realmente es que se le exige a las industrias pequeñas
de Colombia que abran sus puertas a la competencia con las grandes
multinacionales norteamericanas. Es una desventaja competitiva y, al
mismo tiempo, como en el caso de la agricultura, Estados Unidos no
está siendo recíproco", añadió.
Para el Nobel, ni la economía colombiana ni la estadounidense
requerían del TLC.
"No es necesario. Uno de los problemas es que dentro de estos
tratados no hay mucho de comercio como tal. Hay más que todo
protecciones de inversiones y estatutos de propiedad intelectual que
harán más difícil para los colombianos el acceso a medicinas que
pueden salvar sus vidas", enfatizó.