El gobierno de Estados Unidos negó el permiso a los ciclistas
norteamericanos invitados a la XXXII Vuelta a Cuba, denunciaron hoy
los organizadores del tradicional giro.
José Peláez, titular de la Federación Cubana de Ciclismo,
confirmó a Prensa Latina que Washington obstaculiza la habitual
presencia de los pedalistas norteños, quienes aún reclaman su
derecho a disputar el inminente clásico.
"La Federación estadounidense nos advirtió que tenía dificultades
con el permiso del Departamento del Tesoro para venir, pero aún
intentan conseguirlo", reveló el también presidente de la
Confederación Panamericana de Ciclismo.
La XXXII Vuelta a Cuba transcurrirá del 13 al 25 de febrero, y la
Federación norteña deseaba regresar a tan respetada prueba, ganada
en 2003 por el estadounidense Todd Herriot.
Las autoridades estadounidenses cohíben la participación de sus
deportistas en competencias cubanas, y la de atletas de la isla en
tierras norteñas, en virtud de un bloqueo que recién cumplió 45 años
de oficializado.
El anterior episodio de esta guerra anticubana ocurrió a mediados
de enero pasado, cuando Estados Unidos prohibió a su equipo nacional
de lucha grecorromana entrenarse en La Habana.
Esta política hostil, desarrollada por sucesivas administraciones
norteamericanas, afecta además el intercambio cultural, científico,
académico y deportivo entre el pueblo cubano y el estadounidense.
Solo en 2005, Washington vetó la asistencia de 96 deportistas
norteños a compromisos organizados en Cuba, como esta Vuelta, que
integra el calendario del circuito UCI-América.
Hasta el momento confirmaron su participación en la Vuelta
equipos de México, Venezuela, Panamá, Ecuador, Alemania -ya
presentes en otros giros- y los debutantes San Marino, Austria y
Canadá.