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Jóvenes bolivianos de extracción humilde, junto a sus padres,
agradecieron hoy al gobierno cubano la oportunidad de estudiar
Medicina en la isla, hacia donde parten este martes cargados de
ilusiones y compromiso con su pueblo.
Estoy cumpliendo mi ilusión de ir a Cuba y hacerme médico; no
encuentro otra palabra que "gracias", declaró a Prensa Latina, Risel
Achacollo, entre los 20 muchachos de esta central ciudad boliviana, de
un grupo de 230 de todo el país andino.
De rasgos aindiados y aspecto tímido, la joven opinó que se
inaugura una nueva etapa en su vida, de la que espera salir mejor
persona, mientras a unos metros su madre la mira entre dichosa e
inquieta.
Llegado desde la provincia Aranis, Marcos Mosquera casi no puede
creer que está a punto de cumplir lo que hasta no hace mucho parecía
una quimera: estudiar Medicina en La Habana.
Como a los demás, a Marcos le es imposible disimular su excitación,
después de semanas preparándose con el objetivo de encaminarse a un
futuro "que nunca imaginé, por lo que agradezco a Cuba y al gobierno
boliviano", precisó.
Esta felicidad nuestra no tiene antecedentes en la historia de
Bolivia, opinó y agregó que los demás países del mundo debieran
aprender del ejemplo que da la patria de Fidel Castro.
Reunidos en un local citadino, templo de la solidaridad con la
mayor de las Antillas, los jóvenes fueron actualizados sobre la
realidad cubana y a su vez reafirmaron su compromiso de responder a
las expectativas de sus comunidades.
En tono reflexivo, Magalis Olgui indicó que la mejor forma de
agradecer lo que hace la nación caribeña por ellos es cumplir con la
misión de regresar a sus lugares de residencia y servir a los
necesitados.
Si el pueblo cubano ha tenido la voluntad de ayudarnos, lo lógico
es que aprendamos de ese gesto y regresemos a darle una mano a nuestra
gente, apuntó.
También Jesús Soto manifestó que el esfuerzo de Cuba sólo tendrá
sentido si ellos retornan a sus lugares de origen a atender a sus
vecinos.
Esta no es solo una oportunidad para mí, sino para mucha gente a la
que podremos aliviar cuando nos convirtamos en profesionales
comprometidos con nuestra sociedad.
La mayoría de los jóvenes que hoy se alistan para ir a Cuba militan
en el movimiento de solidaridad con la isla de este departamento,
mediante el cual se han mantenido vinculados a los programas de salud
y educación que se realizan en el país.
Hemos aprendido a amar a Cuba y comprendido qué es la amistad y la
verdadera solidaridad, a partir de su ejemplo, subrayó Ruth Ayala,
hasta hace una trabajadora voluntaria en un hospital de la zona
atendido por médicos caribeños.
Agregó que el amor, la entrega y la dedicación que caracteriza a
los cooperantes de la isla antillana ha sido su primera lección como
futura profesional.
Mayasa Coca, madre de una estudiante a apunto de salir hacia La
Habana, se acercó a este reportero para comunicar que ella solo pedía
a sus dioses que les diera mucha salud a los presidente Evo Morales y
Fidel Castro.
No hay en el mundo hombres mejores que ellos, aseguró, al tiempo de
extenderles su agradecimiento por "darles colegios a sus hijos".
En Cuba estudian actualmente unos cinco mil becarios bolivianos, la
mayoría Medicina, carrera de la que ya han egresado medio centenar de
jóvenes del país andino.