Combatientes de la Gran Unidad de la Gloria Combativa Rescate de
Sanguily, Orden Antonio Maceo, ratificaron este sábado su decisión de
que el 2007 sea el mejor año de preparación para la defensa.
Jefes, oficiales, suboficiales y trabajadores civiles de la
institución reiteraron la disposición en ese sentido, ante el
llamamiento del General de Brigada Francisco Hernández López, Jefe del
Estado Mayor de la Unidad Militar (UM), que ayer celebró el acto de
inicio de su instrucción.
Hernández López exhortó a elevar al máximo la formación política e
ideológica, la disciplina, el mantenimiento, utilización y
conservación de los medios de combate y el mejoramiento de las
condiciones de vida en las instalaciones, todo lo cual fue respaldado
por el personal, en perfecta alineación.
En el encuentro y ceremonia militar, el General de División José A.
Carrillo Gómez, Jefe de la Dirección Política de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias (FAR) entregó diplomas de reconocimiento a las UM con
resultados sobresalientes en el cumplimiento de sus misiones.
También fueron concedidas las Medallas Ignacio Agramonte de Primera
y Segunda Clases y la de Combatiente por la Producción y la Defensa,
mientras un grupo de sargentos y soldados recibió la desmovilización
como estímulo tras la terminación de su Servicio Militar Activo.
La citada Gran Unidad organizó su acto de inicio de preparación
para la defensa, solo dos días después de que el Ejército Occidental,
de las FAR, hiciera lo mismo, con la convicción de proseguir su
contribución en el 2007 a la consolidación de la invulnerabilidad
militar del país.
Un hecho de arma proverbial protagonizó en 1871 en Camagüey el
Mayor General del Ejército Libertador Mambí, Ignacio Agramonte, cuando
con solo 35 jinetes rescató en medio de una carga al machete a su
compañero, el Brigadier Julio Sanguily, quien estaba prisionero del
enemigo.