Unas 100 mil personas abandonaron
sus hogares en la capital de Indonesia, hoy parcialmente sumergida en
el agua por fuertes e intensas lluvias durante tres días consecutivos,
que ocasionaron al menos cinco muertos.
Según informa el portal digital DetikNews, el gobierno ordenó el
despliegue de más de dos mil militares para socorrer a los
damnificados, quienes se agolpan en aceras, zonas altas, escuelas y
mezquitas, mientras llega la ayuda.
Alrededor de 20 mil viviendas, inmuebles gubernamentales y negocios
quedaron inundados, tras la crecida de los 13 ríos que atraviesan
Yakarta.
Esta situación, además de interrumpir la circulación de trenes y
vehículos, obligó a las autoridades a cortar los suministros de
electricidad y agua potable a la población, estimada en 12 millones de
habitantes.
Por otra parte, los servicios de emergencia demoran, debido al
nivel de las aguas que, en algunas zonas como Kelapa Gading, en el
norte, alcanza los dos metros de altura, refirió la agencia de
noticias Antara.
El Ejército destinó para estas labores unos 80 botes neumáticos y
dos helicópteros Superpuma, confirmó DetikNews.
Se espera que las lluvias torrenciales se repitan en las próximas
horas, de acuerdo con las previsiones meteorológicas.
Testigos afirman que se trata de la peor inundación ocurrida en
esta urbe, desde que en 2002 una similar dejó decenas de víctimas
fatales.
El agua había bajado ligeramente su nivel el sábado, en algunos
distritos céntricos, pero seguía subiendo en las áreas circundantes,
precisaron las mismas fuentes.
Para paliar la escasez de alimentos que atenaza a los capitalinos,
voluntarios de la Cruz Roja indonesia comenzaron a entregar víveres a
miles de víctimas.
Observadores afirman que Yakarta está mal preparada para las
inundaciones, y la situación empeora a causa de su crecimiento
desordenado.