La tensa situación creada en la
oriental región minera de Camiri, motivó un cambio de agenda del
presidente Evo Morales, quien debía asistir hoy a la inauguración del
primer tecnológico pata jóvenes soldados, en el norte andino.
De acuerdo con el vocero, Alex Contreras, el mandatario se ha
mantenido atento a los acontecimientos en esa localidad, donde cívicos
y algunos pobladores ocuparon la víspera una empresa petrolera hasta
que no satisfagan sus demandas.
Contreras informó que Morales sostuvo reuniones con ministros del
área para conocer detalles de la situación en Camiri.
También declinó su participación en la ceremonia de inicio del
nuevo curso escolar, prevista para este sábado en el departamento de
Cochabamba.
Según la cadena radial Erbol, los manifestantes en Camiri llegaron
a ocupar la firma Transredes y cerrar las válvulas de esa compañía
encargada de la distribución de las carburantes, aunque luego fueron
controlados por fuerzas del orden.
La madrugada de este sábado un contingente militar y policial
retomó el control de la planta de Choreti que abastece de
hidrocarburos a La Paz, Santa Cruz, Potosí y Sucre.
Por su parte, el ejecutivo decidió enviar una comisión de diálogo
que comenzó sus primeras sesiones encabezada por el ministro de
Hidrocarburos, Carlos Villegas.
También integran ese grupo conciliador la ministra de agricultura,
Susana Rivero, el viceministro de Coordinación con los Movimientos
Sociales, Sacha Llorenti y el viceministro de Descentralización,
Fabián Yaksic.
La reunión se realiza tras los primeros heridos en enfrentamientos
entre los huelguistas y los uniformados, aseguró una radio local
Contreras añadió que el diálogo será la única vía de encontrar
soluciones a las demandas del pueblo de Camiri y la Asamblea del
Pueblo Guaraní (APG).
Esa comisión de alto nivel abordará temas como la refundación de
YPFB) y la descentralización de la firma, entre los reclamos de los
camireños, acotó.
Aunque la actual situación es de tensa calma, la Iglesia, el
despacho del Defensor del Pueblo y la Asamblea Permanente de Derechos
Humanos, por separado, también hicieron un llamado al diálogo y a
deponer la violencia.
Los protestantes bajo la dirección de Ulises Medina, del Comité
Cívico, y el presidente del comité de huelga, José Domingo Véliz,
obligaron a Transredes a cerrar las válvulas en la estación de bombeo
que se encuentra en esa población.
Sobre el tema, el vicepresidente de la República, Alvaro García,
exhortó a los dirigentes cívicos de esa región a no atentar contra
Bolivia y dialogar para atender las demandas de esa población, ya sea
en Yacuiba o en Santa Cruz.
Los opositores de Camiri exigen además que una de las principales
gerencias (exploración y explotación) de Yacimientos Petrolíferos
Fiscales Bolivianos (YPFB) se instale en esa zona, eminentemente
petrolera.
Al respecto, el ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas, recordó
que los días 8, 9 y 10 de febrero próximos comenzarán a trabajar
comisiones en los temas de hidrocarburos, infraestructura, temas
fronterizos y aspectos productivos.
Los huelguistas rechazaron la invitación y exigen que la cita sea
en su propia ciudad, considerada la capital petrolera de Bolivia,
porque fue sede de la primera refinería del país.
De acuerdo con la cartera de hidrocarburos, son inaceptables las
demandas de Camiri, entre otras la expropiación de los campos
marginales y de las refinerías.
Estadísticas aseguran que el cierre de válvulas y la toma de la
planta de Transredes por quince horas provocaron una pérdida económica
de medio millón de dólares afectando las arcas del Tesoro General de
la Nación (TGN) y el presupuesto destinado a la educación y salud.