Más de un centenar de personas
murieron y más 200 resultaron heridas en un atentado en Bagdad,
mientras que en otras tres ciudades iraquíes fue impuesto el toque de
queda ante la creciente inseguridad que vive este país árabe.
El ataque en la capital ocurrió al estallar un camión cargado de
explosivos en las cercanías de un mercado en la barriada de Sadriya.
La policía informó que 13 vehículos quedaron calcinados y varias
edificaciones se desplomaron, mientras a lo lejos se podía divisar una
densa columna de humo.
Radioemisoras comentaron que este atentado fue más mortífero que el
ocurrido el 22 de enero pasado cerca del mercado de Bab al Charki,
donde perecieron 88 personas y 160 resultaron heridas.
Este hecho ocurrió en medio de los preparativos de una operación en
Bagdad con el objetivo de poner fin al caos reinante.
La nueva ofensiva, dispuesta por las autoridades de ocupación
norteamericanas, es la cuarta que se efectuará en la capital. Medios
locales anticipan un nuevo fracaso en los esfuerzos por pacificar el
país.
La situación en Bagdad, al igual que en el resto del territorio, se
mantendrá invariable mientras Washington persista en mantener
desplegadas sus fuerzas aquí, opinan expertos.
El presidente George W. Bush decidió recientemente enviar aquí 21
mil 500 efectivos adicionales, para reforzar a los más de 150 mil que
se encuentran destacados en todo el país árabe.
De este contingente 17 mil 500 serán desplegados en Bagdad y el
resto en la occidental provincia de Al Anbar, considerados ambos
bastiones de la resistencia.
Expertos militares explicaron que sólo en la capital viven seis
millones de personas, y para controlar esa población se necesitarían
120 mil soldados, es decir 20 uniformados como mínimo por cada mil
habitantes.
Wesley Clark, ex comandante estadounidense de la Organización del
Atlántico Norte en Kosovo, estimó que en Iraq sería necesaria una
fuerza de 500 mil militares.
En tanto, las autoridades locales impusieron el toque de queda en
las norteñas ciudades de Samarra, Mosul y Kirkuk.
En Samarra, el Ministerio iraquí del Interior reportó que seis
policías murieron e igual número resultó herido cuando los insurgentes
atacaron un puesto en el sector norte de esa villa sunita.
Cuatro militares perecieron y otros tres fueron lesionados durante
un asalto rebelde contra un retén de carretera de esa misma localidad.
Este sábado estallaron cinco coches-bomba en varios puntos de la
norteña ciudad de Kirkuk. Un sexto fue desactivado.
Otros dos artefactos explosivos deflagraron. El balance total de
esos incidentes fue de tres personas muertas y 21 heridas.
Tres policías resultaron también heridos en la villa de Mosul
durante fuertes enfrentamientos entre el Ejército iraquí y grupos
rebeldes.