El sector cooperativo-campesino de la provincia cubana de Granma
produjo en 2006 más de seis mil toneladas de carne de cerdo, la mayor
cifra de las últimas dos décadas, gracias a efectivas estrategias
organizativas.
Productores independientes y cooperativistas acopiaron, por encima
de lo previsto para el año, unas mil 500 toneladas de dicha proteína
animal, considerada la de mayor preferencia en la dieta cubana y entre
las más consumidas del planeta en forma natural o productos derivados.
Juan Blanco, funcionario de la Asociación Nacional de Agricultores
Pequeños (ANAP) en Granma, dijo a la AIN que tal logro tiene su causa
en eficaces estilos de trabajo, como capacitar a los campesinos en
adecuado manejo de crías, y medidas higiénico-sanitarias para evitar
enfermedades.
Señaló que se realizan talleres acerca de la producción,
conservación y preparación de alimentos para ganado menor y la mayoría
de los productores garantizó cultivos de soya, sorgo, girasol, yuca, y
otros nutrientes necesarios para elaborar pienso destinado a la masa
animal.
Se establecieron precios más beneficiosos al agricultor y
agilizaron trámites de transportación y pago, tanto para quienes
realizan convenios de ceba con la empresa porcina en el territorio,
como a criadores independientes, agregó.
Otra de las medidas, dijo, es la distribución de planes entre
Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA) y de Créditos y
Servicios (CCS), que posibilitó mayor control, pues éstas compran
cerdos a campesinos, e impiden así que vendan a personas particulares
y violen el mecanismo legal.
Según Blanco, las de mejores resultados fueron CCS Fortalecidas,
que son entidades jurídicas con infraestructura para efectuar
contratos de producción y comercialización.
La ANAP regula que sus asociados comercialicen sus productos por
vía de cooperativas, mercados agropecuarios, y empresas estatales. En
algunos casos a instituciones de salud y educación, mediante convenios
de colaboración.