La estabilización en la cosecha de granos con altos índices de
productividad es uno de los resultados que se aprecian en la campiña
de Villa Clara, luego de dos años de asesoría por parte del Centro de
Investigaciones Agropecuarias (CIAP).
Esta institución pertenece a la Universidad Central Marta Abreu, de
Las Villas, y desde el 2004 ejecuta en siete de los 13 municipios del
territorio un proyecto encaminado a mejorar el cultivo de cereales y
frijoles, a partir de la selección de semillas de alta calidad
genética y la aplicación de nuevas tecnologías.
El Instituto Nacional de Ciencias Agrícolas (INCA) inició esta
experiencia en las provincias de Pinar del Río y La Habana en el año
1998, posteriormente la hizo extensiva a Villa Clara y Holguín en el
2004, luego continuó por Cienfuegos, Sancti Spíritus, Granma, Las
Tunas, Santiago de Cuba y Camagüey.
Unos dos mil labradores miembros de la Asociación Nacional de
Agricultores Pequeños (ANAP) en este territorio central de Cuba
integran el programa que contempla la participación en ferias de
biodiversidad, donde los profesionales del CIAP muestran los sembrados
de las simientes.
Los interesados en las nuevas variedades están aglutinados en 12
cooperativas, tanto de Producción Agropecuaria como de Créditos y
Servicios, quienes asisten a las exposiciones para apreciar en el
terreno las características de cada variedad y poder seleccionarlas
según sus intereses y condiciones.
Previamente, explicó Víctor Gil, coordinador del estudio, los
campesinos reciben cursos de habilitación en las escuelas de
agricultores, y por medio de talleres de capacitación conocen las
normativas que aseguran una correcta evolución de las plantaciones.
Figura en este empeño, que acerca la UCLV a la producción de
alimentos, la asesoría constante a los sembrados por parte de los
expertos del centro de altos estudios, por lo cual visitan
sistemáticamente los sembradíos e intercambian con los cultivadores.
Cada agricultor diversifica en sus predios las semillas que emplea
para asegurar así las próximas cosechas, esta acción, también
consolidada en las cooperativas, figura entre los objetivos de la
investigación.
Avalado por este quehacer, ya en los mercados agropecuarios
villaclareños se ofertan de manera constante garbanzos, chícharos,
soya, girasol, sorgo, entre otros, antes inexistentes o con muy poca
presencia.