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Mortalidad infantil en Ciego de Ávila
Nada justifica un resultado negativo
En el 2006, el territorio registró una de las
tasas de mortalidad infantil más alta de los últimos siete años. Juan
Carlos Méndez Achón, director de Salud en la provincia, explica las
causas de este resultado y lo que hacen para transformar la situación
ORTELIO GONZÁLEZ
La provincia de Ciego de Ávila cerró el
2006 con la más alta tasa de mortalidad infantil del país: 9,0 por
cada 1 000 nacidos vivos. Aunque ese resultado es, según el informe
del 2006 de la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia
(UNICEF), inferior al que registraron en ese periodo 145 países, los
avileños y en especial los trabajadores de la Salud muestran su
preocupación e inconformidad y laboran para revertir la situación.
Juan
Carlos Méndez destacó el trabajo del municipio de Bolivia que hace 36
meses no tiene mortalidad infantil.
Juan Carlos Méndez Achón, director del Sectorial Provincial de
Salud, ofrece detalles sobre los motivos que condicionaron este
balance considerado el peor de los últimos siete años.
—¿Existe alguna falla en el Programa Materno-Infantil (PMI)?
"El sistema está diseñado para evitar las muertes, desde la
captación de la embarazada hasta su seguimiento posterior al parto, de
modo que se pueda detectar cualquier anomalía, sobre todo en las
gestantes con riesgo.
"Entre las causas principales que determinaron ese índice se
encuentran el crecimiento intrauterino retardado y los partos
pretérmino, esta última con mayor incidencia, pues representa el 69,3%
del total de casos.
"De igual manera, el bajo peso al nacer influyó de forma
considerable, ya que el 55% de los fallecidos estaba en el rango
inferior a los 2 500 gramos, incluso muchos no rebasaban los 1 500,
mientras que las anomalías congénitas que otrora eran la primera causa
de defunción, pasaron a ocupar un tercer lugar.
"También la natalidad es menor. En Ciego de Ávila nacieron el
pasado año 3 979 niños, 498 menos que en el 2005."
—¿Cómo se comportaron los demás indicadores del PMI?
"En relación con la muerte materna directa, Ciego de Ávila y
Cienfuegos son las únicas provincias que mantienen este indicador en
cero.
"El territorio exhibe la más baja cifra de su historia en cuanto a
fallecimientos en edad escolar, al disminuir de 2,3 a 1,9 por cada 10
000 nacidos vivos, en comparación con el 2005. También está por debajo
de la media del país en muertes fetales tardías, con 6,8.
El
país dispone de la tecnología necesaria para cuidar de embarazadas y
bebés.
"Los fallecimientos por cánceres de mama y cérvico-uterino,
asociados a la maternidad, han disminuido hasta alcanzar su más bajo
resultado histórico."
—¿Considera estable el trabajo de los municipios?
"En modo alguno. Por ejemplo, Ciro Redondo, Primero de Enero,
Baraguá y Venezuela deben fortalecer su labor porque su tasa es
superior a la media de la provincia. En cambio, Bolivia la mantiene en
cero desde hace 36 meses.
—¿Cuál es la estrategia para eliminar las causas de los decesos
infantiles?
"Se trabaja en varias direcciones, que incluyen el seguimiento a
las embarazadas y niños con riesgo en las áreas de salud, y el
fortalecimiento del trabajo con los grupos provinciales de
especialistas vinculados al sistema y a la atención al paciente grave
infantil.
"También desde diciembre existe un convenio de intercambio con
especialistas de la provincia de Holguín, una de las de mejores
resultados del país en el PMI, sobre todo en el servicio de
Neonatología.
—¿La solución es responsabilidad única del sistema de Salud?
"Esta es una tarea de todos, que requiere de manera esencial, de un
mayor seguimiento a la preparación psicoprofiláctica de la embarazada
y la familia. En la actualidad, se permite que las gestantes entren al
salón de parto con un acompañante, sin embargo, en la mayoría de los
casos, estos no están preparados y, lejos de ayudar, perjudican la
normal evolución del alumbramiento por desconocer cómo pueden
colaborar.
La
mortalidad infantil de Ciego de Ávila es inferior a la que registraron
el pasado
año 145 países.
"No obstante la organización, en el control del riesgo
preconcepcional no se consolida la acción preventiva. En ese aspecto
es vital la participación de la familia, también que las gestantes
asistan a las consultas y se preparen para enfrentar con
responsabilidad la lactancia y los cuidados del niño.
"En la provincia ya se realizan los estudios de citogenética, sobre
todo en mujeres de más de 37 años, cuyos embarazos, por lo general,
representan riesgos elevados de enfermedades cromosómicas del feto. El
estudio constituye una vía efectiva en la determinación de anomalías
congénitas antes de que se produzca el nacimiento.
"Contamos con el máximo apoyo del Partido y del Gobierno, los
Grupos Básicos de Trabajo, y la tecnología necesaria para cuidar de
embarazadas y bebés.
"Nada justifica tener hoy un resultado negativo. La muerte de un
niño causa insatisfacción y dolor. Nuestra función es salvar vidas y,
aunque en ocasiones no depende de la mano del hombre, uno sufre un
gran revés cuando esto ocurre.
"Pero hay que levantarse. Es un compromiso, con la familia avileña."
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