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Sólo un gobierno de unidad nacional podrá detener los enfrentamientos
interpalestinos entre Hamas y Al Fatah, afirmó hoy Yaser Abed Rabo,
asesor político del presidente de la Autoridad Nacional, Mahmoud Abbas.
Para prevenir futuros choques se necesita resolución política de
ambas partes y llegar a acuerdos en los asuntos que hoy todavía
constituyen divergencias, aseguró.
El también miembro de la Organización para la Liberación de
Palestina comentó que Abbas realiza gestiones para formar la nueva
administración, que se ha convertido en la manzana de la discordia en
los últimos meses.
Abed Rabo precisó que las diferencias están centradas ahora en la
designación de quiénes ocuparán las carteras, las atribuciones del
Ministerio del Interior y sus dependencias, y cuál será la plataforma
política a seguir por el gobierno de coalición.
En sus declaraciones a la emisora Voz de Palestina, el ex ministro
señaló que el mandatario ordenó zanjar las diferencias y "llegar a
acuerdos en dos o tres días".
Las declaraciones de Abed Rabo ocurren cuando el canciller
palestino, Mahmoud Zabar, anunció la nueva tregua adoptada este martes
entre el jefe de gobierno, Ismail Haniye, de Hamas, y Rawhi Fatah,
consejero del mandatario Mahmoud Abbas, de Al Fatah.
Los contrincantes acordaron retirar de las calles a sus hombres
armados, terminar los enfrentamientos, poner en libertad a los
detenidos de ambas fuerzas desde la intensificación de las
hostilidades y no extender los choques armados a Cisjordania.
Por otra parte, el ejército israelí arrestó en redadas e
incursiones a 22 palestinos en varios puntos de Cisjordania, según
informaron fuentes israelíes citadas por al agencia 'Maan'.
Las fuerzas israelíes detuvieron a esos ciudadanos en las ciudades
de Hebrón, Nablús y Ramallah.
Mientras, en Gaza, la aviación israelí bombardeó este martes al
paso de Karni, después de de dos meses sin realizar operaciones de
este tipo, lo cual podría ser preludio de un nuevo capítulo de
agresiones.
La radio pública de Israel informó que el ataque se llevó a cabo
para evitar un futuro atentado, proveniente de esa localidad, donde el
ejército israelí considera existen túneles para el trasiego de armas.