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El futuro jefe de las tropas norteamericanas en Iraq, William Fallon,
admitió hoy que el gobierno de Estados Unidos calculó mal el escenario
político en Iraq y ahora la situación militar es muy complicada.
En opinión del Almirante de la Armada, la meta de componer el
actual caos social que vive el país árabe será más difícil que lo
previsto por Washington, porque se infravaloró la persistencia de la
insurgencia, reportaron medios noticiosos.
A inicios de este mes, Fallon fue señalado por la Casa Blanca como
sustituto del general John Abizaid en Bagdad, pero su designación aún
debe ser confirmada por el Comité de Servicios Armados del Senado.
Durante una audiencia este martes en el Congreso, el ex jefe de la
flota del Pacífico consideró que la administración del presidente
George W. Bush se equivocó al evaluar la capacidad de control de las
autoridades iraquíes.
Para estabilizar ahora a la nación oeste-asiática es necesario
armonizar diferentes y complejas acciones castrenses, mejorar la
seguridad urbana, y promover la conciliación política, indicó Fallon.
También el lugarteniente general David Petraeus, quien escribió un
libro sobre contrainsurgencia, debió enfrentarse a entrevistas en el
Senado estadounidense antes de comandar las tropas en Iraq.
Ante el Comité de Servicios Armados, Petraeus tuvo que responder
cuestiones claves relativas a la sospechosa viabilidad del nuevo plan
bélico de Bush, que incluye el envío de 21 mil soldados adicionales
hacia el estado del Golfo Pérsico.
Según el manual redactado por el alto oficial, se necesitan 20
fuerzas de seguridad por cada mil habitantes. Y en el caso de Bagdad,
con una población de seis millones, la proporción se traduciría en 120
mil militares de Estados Unidos.
Desde el inicio de la invasión en marzo de 2003, el Pentágono
mantiene en toda la nación musulmana a unos 150 mil soldados. Más de
tres millares de ellos han muerto en combates contra la resistencia
iraquí.