.—
El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, aseguró hoy aquí que una
de sus más altas prioridades es la reforma profunda de esa instancia
mundial, para hacerla "más efectiva, más eficiente y más relevante".
"Estoy haciendo mis mejores esfuerzos para concretar ese
propósito", expresó Ban en respuesta a Prensa Latina en el barrio de
Kibera, una zona marginal y paupérrima de la periferia de Nairobi que
recorrió este martes.
Insistió en que la democratización de la ONU "es una de mis más
altas prioridades y, para ello, tomo en cuenta todos los desafíos y
tareas que se impone afrontar en el siglo XXI, en el cual hay retos
consabidos y no consabidos".
Entre los más reiterados, el ex canciller surcoreano mencionó la
erradicación de la pobreza, proveer a las personas de una vida decente
y condiciones de vida dignas para todos los ciudadanos en el mundo.
"Esa es una tarea común que debemos abordar a partir de una
estrecha cooperación entre todos", remarcó.
Por otro lado, señaló el cambio climático como otro de las "más
importantes y urgentes puntos en la agenda que la comunidad
internacional debe ser resuelto cuanto antes", de manera colegiada con
todos los miembros de la ONU por ser un tema muy sensible.
Ban, quien llegó hoy a Nairobi para una visita de apenas 24 horas,
dijo sentirse "muy, muy abatido y apesadumbrado" por la magnitud de la
pobreza y el estado de abandono que vio en Kibera.
Al respecto, llamó a caminar juntos a gobierno, sociedad civil y
autoridades en aras de mejorar las condiciones de vida, educación,
servicios sanitarios, facilidades de atención médica, agua potable,
vivienda y otros problemas en esa zona.
El que es considerado el mayor barrio marginal del mundo, con más
de 800 mil habitantes en situación paupérrima que viven en chozas con
paredes y techos de lata, madera, cartón y tela, y piso de tierra,
recibe asistencia de la ONU.
Concretamente, el Programa de Naciones Unidas para los
Asentamientos Humanos (UN-HABITAT) pone en práctica allí iniciativas
encaminadas a mejorar la calidad de las viviendas, crear sistemas de
drenaje y evacuación de desechos, y más salubridad.
La directora ejecutiva de UN-HABITAT, Anna Tibaijuka, explicó a Ban
que esa instancia tiene varios proyectos dirigidos a crear servicios
básicos, además de que trabaja en cordinación con otras instancias de
la ONU como UNICEF, y el Programa Mundial de Alimentos.
La situación de Kibera, comentó Ban, es algo que los gobiernos y la
comunidad internacional deben atacar juntos. "Una sola nación, una
sola persona, incluido yo como secretario general de la ONU, es
incapaz de avanzar", advirtió.
"Debemos unir las manos para comprometernos juntos", recalcó, al
apuntar que esa postura la reiteró en la reciente cumbre de la Unión
Africana (UA) en Addis Abbeba, Etiopía, de donde viajó a Nairobi.
"Mi visita a este continente y, en particular a la cumbre de la UA,
me dio una muy útil oportunidad de entender y apreciar los retos y los
programas que se deben destinar a todos los pueblos africanos",
añadió.