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Las tropas norteamericanos se desangran en Iraq, donde hoy informaron
la muerte de otros dos soldados estadounidenses, que ubica en tres mil
86 la cifra de sus bajas mortales desde marzo de 2003.
La nueva estrategia del presidente George W. Bush empuja hacia una
tumba abierta hace cuatro años a otros 21 mil 500 efectivos, cuatro
mil de ellos con órdenes de aniquilar la resistencia en Al Anbar.
Fue en esa enorme provincia, fronteriza con Siria, donde una de las
bajas reportadas este martes fue baleada y no se sobrepuso a sus
heridas.
El segundo deceso admitido por el comando de la ocupación lo causó
un accidente de tránsito en la localidad sureña de Nasiriya.
Las tensiones surgidas con la invasión anglo- estadounidense de
marzo de 2003 hicieron proliferar múltiples antagonismos en sectores
sociales, lo que se considera un daño central a la unidad nacional.
En esa línea, la prensa local informó hoy dos atentados contra
musulmanes chiítas que participaban en la Ashura, la principal
celebración religiosa de esa comunidad.
Según balances emitidos por fuentes policiales, esos dos actos
causaron la muerte de cuatro personas y heridas a otras 15 en esta
capital.
El primer atentado fue perpetrado por dos desconocidos que
dispararon sus armas contra camionetas que transportaban a peregrinos
que retornaban de Najaf, donde está el mausoleo del Imán Hussein.
Los vehículos fueron tiroteados en el barrio de Beyaa, oeste de
Bagdad.
El otro ataque fue el disparo de un proyectil de mortero que cayó
sobre una multitud que celebraba la Ashura en el barrio bagdadí de
Kadimiya, donde se ubican dos importantes santuarios de esa escuela.
Un tercer suceso fue un atentado suicida contra la mezquita de Ali
al Akbar, en la aldea de Dur Mandali, región de Baladruz, al este de
Bagdad, y en la cual perdieron sus vidas 23 peregrinos.
Agentes de la Policía destacaron que en ese siniestro en la
provincia iraquí de Diyala, recibieron lesiones otros 57 fieles.