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Decenas de miles de musulmanes chiítas libaneses se manifestaron hoy
en el sur de Beirut contra Estados Unidos e Israel, en el ámbito de la
Ashura, la principal celebración de su escuela confesional.
La demostración tuvo lugar entre ruinas de edificios destruidos por
los bombardeos israelíes el pasado año, cuando no pudo aniquilar a la
milicia del Hizbala (Partido de Dios).
Muerte a Estados Unidos y a Israel, corearon a gritos los
manifestantes y aseguraron que la resistencia detuvo al invasor, a la
vez que "mostró que (Tel Aviv) no puede humillar a nuestro pueblo".
Muchos manifestantes portaban banderas verdes, del Islam, y
amarillas, del Partido de Dios, y nacionales.
Medios de prensa en los suburbios, donde Hizbala es fuerte,
explicaron que en los barrios de Haret Hreik y Bir al Abed hombres y
mujeres desfilaron separadamente.
Uno de los objetivos de las marchas populares en esas zonas
capitalinas es tributarle fidelidad a Hassan Nasralá, secretario
general del Partido de Dios.
Este martes Nasralá criticó con crudeza a Estados Unidos y a la
persona del renunciante jefe del Ejército israelí, general Dan Halutz,
quien llevó la guerra contra Líbano.
El secretario general del Hizbala es el jefe de la oposición contra
el primer ministro Fuad Siniora, a quien indica que apoya occidente y
en especial Washington.
Manifestó que "somos una nación que no se somete", en relación con
la fracasada invasión lanzada por el ejército de Israel contra el sur
libanés y que la organización política de base confesional frustró.
Los medios detallaron que en la celebración de la Ashura jóvenes
con una cinta ceñida en la frente se golpeaban el pecho en honor al
Imán Hussein, nieto del profeta Mahoma y quien murió en el 680 tras la
batalla de Kerbala vencida por el califa Omeya Yazid.