WASHINGTON,
29 de enero.— Apenas una veintena de senadores apoyan la llamada nueva
estrategia del presidente George W. Bush en Iraq, afirmó el jefe del
Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara alta, el demócrata Joseph
Biden, quien rechazó que las críticas al incremento de las tropas del
Pentágno en el país árabe sirvan para estimular a la insurgencia.
"No son el pueblo estadounidense ni el Congreso quienes están
envalentonando al enemigo", dijo Biden. "Es la fallida política de
este presidente: ir a la guerra sin estrategia, ir a la guerra
prematuramente", reportó la agencia AP.
El líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell,
expresó dudas de que alguna de las propuestas consiga una mayoría. "No
pienso que ninguna vaya a conseguir los votos".
Por su parte, el presidente salvadoreño Antonio Saca, único en
América Latina que comparte la invasión y ocupación de Iraq con
Estados Unidos, despidió a un nuevo contingente de 380 militares, que
debe partir este miércoles para la nación árabe.
Cinco soldados de esa nación centroamericana han sido muertos y 20
heridos durante enfrentamientos en Iraq, cuando formaban parte de
convoyes militares estadounidenses.
Según encuestas divulgadas en repetidas ocasiones, el 80% de la
población salvadoreña se opone al envío de tropas al extranjero.
Desde Bagdad, PL informó que esa capital iraquí acentuó su carácter
de escenario de guerra, donde cada acción para eliminar a contrarios
es un reflejo de la lucha que se generaliza contra la ocupación
extranjera y sus aliados locales.
Luego de un tenso fin de semana en la ciudad sureña de Nayaf, donde
tropas estadounidenses y locales afirmaron haber matado a unos 200
supuestos insurgentes, Bagdad se despertó este lunes entre
explosiones, que causaron nuevas víctimas.