Más de mil 400 docentes licenciados en Defectología imparten clases
en este curso en la provincia de Camagüey en las 34 escuelas y centros
de la Educación Especial.
Con una matrícula superior a los tres mil alumnos, esa enseñanza,
totalmente gratuita en Cuba, se ocupa de niños y adolescentes con
discapacidades físicas o síquicas.
Los maestros son auxiliados por terapeutas y otros especialistas,
quienes participan en la transmisión de conocimientos y formación de
los estudiantes.
Considerada una de las conquistas de la Revolución Cubana, esa
educación se desarrolla, además, en el Hogar de Impedidos Físicos y
Mentales y un aula en el hospital pediátrico de esta ciudad.
En varios círculos infantiles del territorio existen también
salones dedicados únicamente a infantes con limitaciones síquicas o
motoras.
La Educación Especial realiza tareas colaterales a favor de los
alumnos, como la equinoterapia con dos unidades en la provincia.
El primer centro docente de la enseñanza especial surgió en
Camagüey hace 45 años, en una escuela convertida a esta instrucción
especializada.
Niños y jóvenes con retardo psíquico y en el desarrollo, trastornos
en la comunicación o de conducta y pequeños con discapacidades
físico-motoras, auditivas y ciegos totales o parciales, son los que se
benefician de este programa del Ministerio de Educación.
Camagüey reporta disminución en el número de personas que nacen con
discapacidades, resultado del Programa Materno-Infantil y otras tareas
de prevención en la salud.
Cuba cuenta con 410 escuelas dedicadas a esa labor, 30 aulas
hospitalarias y 14 círculos infantiles para la atención de los niños
con trastornos en la locomoción, comunicación y socialización, menores
de cinco años.
Antes de que triunfara en 1959 la Revolución Cubana en el país
existían sólo ocho planteles y 20 docentes.