La técnica del estrés hídrico en plantaciones arroceras cada vez
gana más adeptos entre los productores cubanos del cereal, que ya la
introdujeron en el 50 por ciento de las áreas.
Propiciadora de ahorro de energía y agua, la innovación está
dirigida a crear una deficiencia hídrica al cultivo, ya sea en la fase
vegetativa o productiva, lo cual reporta un grupo de beneficios, entre
los que sobresalen el incremento de los rendimientos y un mayor número
de granos por espiga, sin afectar la calidad industrial.
Ricardo Polón, doctor en ciencias técnicas y autor de la
investigación, aseguró que el propósito es extender la estrategia a la
totalidad de la superficie arrocera de los CAI de la nación, e incluso
se implementará también en las 170 mil hectáreas destinadas al arroz
popular en el país.
A favor del cultivo, la estación experimental del arroz de Los
Palacios exhibe además un grupo de resultados científicos, entre los
que descuellan la creación de variedades tolerantes a la salinidad y
resistentes a plagas y enfermedades como el ácaro y la piricularia.
Desarrolla también un proyecto de fitomejoramiento participativo
con bases en la interrelación ciencia-productor, para mejorar la
variedad del cereal.
Esa entidad científica ha aportado a la nación otras experiencias
como la nivelación de terrenos con rayos láser.
La ponencia sobre el estrés hídrico representará a la provincia
pinareña en el XV Forum nacional de Ciencia y Técnica, que comienza
hoy en la capital del país.