Unos nueve mil habitantes de la provincia cubana de Las Tunas
accedieron a la universidad en los últimos tres años provenientes del
Curso de Superación Integral para Jóvenes, nuevo programa cubano sin
paralelo en el mundo.
Los beneficiarios son personas que por muy diversas causas habían
abandonado la escuela o el trabajo, y no realizaban tareas socialmente
útiles, hasta la apertura del novedoso proyecto, en el 2001, el cual
inauguró la modalidad de estudio por empleo, al asegurar a todos un
salario a cambio de superarse.
Mujeres en su mayoría, esos jóvenes aprovecharon la oportunidad
brindada por la Revolución, volvieron a las aulas para alcanzar el
duodécimo grado o actualizar conocimientos y, desde 2003, vienen
matriculando en diversos centros del país carreras afines a sus
intereses y los de la nación.
Entre otras disciplinas, los alumnos escogieron Medicina,
Estomatología, Enfermería, Tecnologías de la Salud, Pedagogía, Cultura
Física, Derecho, Comunicación Social, Estudios Socioculturales y
Psicología.
Magloiris Turruelles, subdirectora de Educación en Las Tunas, 670
kilómetros al este de La Habana, dijo a la AIN que, gracias al
perfeccionamiento y universalización de los estudios superiores en
Cuba, un alto porcentaje de esos universitarios cursan la licenciatura
en sitios próximos a sus hogares.
El Curso de Superación Integral para Jóvenes también ha contribuido
a disminuir el desempleo en la Isla, que muestra una tasa inferior al
dos por ciento de la población económicamente activa y mantiene el
pleno empleo, según lo estipulado por la Organización Internacional
del Trabajo