El amplio universo de aplicaciones del campo magnético resulta una
valiosa y viable alternativa, utilizada de forma creciente en Cuba
para mejorar la eficiencia energética, el rendimiento de cultivos y
como terapia para afecciones en humanos.
Acertada fue la estrategia del Forum Nacional de Ciencia y Técnica
y el Centro Nacional de Electromagnetismo Aplicado (CNEA), creado en
1992 en Santiago de Cuba, que compulsó a la investigación y a la
generalización de resultados en este frente.
El uso de esos dispositivos en la industria es altamente
beneficioso, dado el efecto para prevenir y eliminar la corrosión y
las dañinas incrustaciones, que ocasionan interrupciones operacionales
en procesos fabriles y daños a la economía.
Se reduce con ello el empleo de costosos productos químicos que se
importan y destinan a la limpieza y mantenimientos, al tiempo que los
evaporadores, calderas, calentadores, sistemas de enfriamiento,
autoclaves de esterilización y otras instalaciones alargan su vida
útil.
José Tristá, director del CNEA explicó que en el último período
fueron montados 130 de esos dispositivos en sistemas ingenieros en
centros vinculados a Programas de la Revolución.
Vale destacar que la instalación de 18 magnetizadores en calderas
de instituciones científicas en La Habana significó un ahorro de cerca
de 70 mil dólares, al sustituir su importación, además de evitar la
compra a altos precios de sustancias para la limpieza, nocivas al
ambiente.
Similares resultados se constatan en los centrales azucareros y en
la Refinería de Petróleo Hermanos Díaz, todo lo cual ha conducido a un
diagnóstico o levantamiento para potenciar tales aplicaciones.
Con esa perspectiva se prevé su extensión a 118 unidades de salud
pública y 22 centros educacionales.
Otra línea de trabajo del CNEA incluyó la fabricación de una
tecnología para la separación de partículas ferrosas del azúcar crudo
y en terminales de embarque a granel, que conllevaron a obtener un
producto de mayor calidad para la exportación y el consumos nacional.
A partir de esa experiencia se prueba la efectividad de tales
equipos en la Empresa Procesadora de Soya de Santiago de Cuba.
Campos también promisorios son la agricultura, pues el riego con
agua tratada magnéticamente incrementó el rendimiento de cultivos de
tomate y pepino en casas de cultivos tapados, mientras que en la
medicina se validan equipos de magnetoterapia usados en la
rehabilitación.
Aún cuando está distante un óptimo aprovechamiento de esa técnica,
hoy son más visibles los esfuerzos y aportes de esta alternativa para
mejorar la eficiencia energética, elevar la productividad y favorecer
el avance económico y social del país.