El Departamento de Justicia
estadounidense censuró hoy al Buró Federal de Investigaciones (FBI)
por no adoptar una respuesta diligente en el caso de los correos
lujuriosos del ex representante Mark Foley.
Una investigación de la oficina federal concluyó que el FBI debió
haber notificado a la Cámara de Representantes u otros oficiales
gubernamentales después que conoció en agosto pasado sobre la conducta
impropia del legislador republicano.
El informe firmado por el inspector general del Departamento de
Justicia subrayó que el Buró Federal ofició en este caso "dentro de un
rango de excesiva discreción", cuando se abstuvo de abrir una
indagación delictiva contra Foley.
Los correos proporcionaban bastantes indicaciones acerca de las
actividades del congresista de la Florida. Una decisión correcta del
FBI habría sido decretar alguna medida judicial, comentó en la CNN el
inspector Glenn Fine.
Según el reporte oficial, los primeros mensajes electrónicos del
representante entraron al sistema de la agencia federal en julio de
2006, y también eran del conocimiento del Grupo de Responsabilidad y
Ética del Congreso.
El escándalo por el homosexualismo y alcoholismo encubierto del
congresista se sumó a mediados del año pasado a una larga lista de
denuncias de corrupción relacionadas con el Partido Republicano, Mark
Foley, quien representó por 12 años al estado de Florida en la Cámara
baja, renunció el pasado 29 de septiembre tras declararse homosexual y
admitir tener graves problemas con el alcohol.
El parlamentario de 52 años utilizó desde 1995 el sistema de
mensajería electrónica del Congreso para enviar correos obscenos a
varones adolescentes insertados temporalmente en el Capitolio como
becarios.
La crisis política desatada por este inquietante episodio en las
filas del partido del presidente George W. Bush perjudicó sobremanera
a los republicanos, quienes finalmente perdieron el control de la
Cámara de Representantes y el Senado.