El presidente estadounidense,
George W. Bush, enfrenta hoy la difícil tarea de convencer a sus
compatriotas de la validez de su nueva estrategia de guerra en Iraq.
El mandatario pronunciará esta noche su séptimo discurso sobre el
estado de la Unión, acto que realizará por primera vez ante un
Congreso dominado por la oposición demócrata.
Pero lo peor para el gobernante es que influyentes miembros de su
partido, el Republicano, manifiestan críticas contra la esencia de la
iniciativa presidencial, el incremento de las tropas en la nación
árabe.
La víspera el senador (R) John Warner, influyente miembro del
Comité de Servicios Armados del Senado, introdujo una resolución que
cuestiona el plan de Bush para un aumento de las tropas.
El texto, menos crítico que uno acuñado por los senadores Carl
Levin, (D) Michigan, Joe Biden, (D) Delaware, y Chuck Hagel, (R)
Nebraska, intenta buscar un compromiso bipartidista contra la idea
presidencial.
Esta es una de las dificultades que enfrentará la Casa Blanca este
martes.
Por otra parte, la mayoría de los estadounidenses están disgustados
con la situación del país y consideran que la nación enfila en la
dirección equivocada, según un sondeo divulgado el lunes.
A dos semanas del anuncio del gobierno de enviar otros 21 mil 500
soldados a la nación del Golfo Pérsico, el estudio de AOL News
encontró que el 66 por ciento de las personas consultadas piensan que
el país sigue un rumbo equivocado.
En este séptimo año de gobierno hay cifras que muestran la caída en
picada de la actual administración.
Por ejemplo, en enero de 2002, un 68 por ciento pensaba que la
nación seguía la senda correcta con apenas un 29 por ciento de
discrepancia.
Ahora, errores de cálculo luego de la invasión a Iraq, la cual fue
considerada un paseo en sus inicios, llevaron a la drástica reducción
del apoyo al gobierno.
Evidentemente, para los estadounidenses comunes, y para los que
están en las alturas del poder, Iraq es la principal preocupación.
La misión de Bush es complicada pues esta noche debe tratar de
convencer a un 65 por ciento del público que desaprueba la manera en
que enfrenta la situación.
El calentamiento global y la asistencia médica para los
estadounidenses serán temas que tratarán de quitar protagonismo a Iraq,
junto a la crisis energética y la dependencia norteamericana del
petróleo extranjero.