Miles de personas participaron hoy
en manifestaciones contra el gobierno del primer ministro Fuad Siniora,
al que califican de prooccidental y de ir contra los intereses de
Líbano.
Seguidores de Hizbala (Partido de Dios) y del general cristiano
maronita Michel Aoun cumplieron el llamado a la huelga hecho por sus
líderes.
Además del paro, las demostraciones antigubernamentales -cuyos
organizadores prometieron serán pacíficas- fueron secundadas por la
colocación de obstáculos en las principales vías del país.
La circulación está bloqueada por barricadas, además densas
columnas de humos generadas por la quema de neumáticos también impiden
el tráfico de vehículos y peatones.
Choferes que se aventuraron a salir con sus automóviles confirmaron
a medios de prensa que es muy difícil avanzar hacia cualquier punto,
este situado fuera o dentro de esta capital.
Los huelguistas desoyeron la convocatoria gubernamental a que no
participaran en las demostraciones y que concurrieran a sus puestos de
trabajo como lo hacen regularmente.
A pesar de que la situación se hace más compleja y la tensión gana
la calle, ni la Policía ni el Ejército han intervenido hasta el
momento.
No obstante, las fuerzas de seguridad desde anoche reforzaron
mediante controles la vigilancia en las calles de esta urbe,
mayormente en las más frecuentadas.
Según el portal web albawaba.com, las protestas contra el gobierno
comenzaron alrededor de las 06:00 hora local y hubo carreteras
cortadas en el norte, el sur y el oriente libanés.
Entre las autopistas obstaculizadas se encuentra la principal que
enlaza a Líbano con la vecina Siria.
Ese medio agrega que la oposición al gobierno lo que promueve son
elecciones, con las cuales podrían perder fortaleza quienes apoyan a
Siniora.