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Bolivia pone en marcha refundación nacional

MARIO HUBERT GARRIDO

LA PAZ, 23 de enero (PL).— Lo que antes fue un compromiso del presidente Evo Morales con el pueblo boliviano, la refundación del país, hoy se pone en marcha con la adopción de medidas concretas en su segundo año de mandato.

En esa dirección, la creación de una Coordinadora Nacional para el Cambio y la nacionalización de empresas mixtas o privadas donde se demuestren ilegalidades en inversiones y administración son un botón de muestra de esos pasos.

En el caso de la Coordinadora, integrada por el gubernamental Movimiento Al Socialismo (MAS), los poderes Ejecutivo y Legislativo, la Asamblea Constituyente y los movimientos sociales, asumirá la función de garantizar las transformaciones que los bolivianos exigen.

Al frente de ese mecanismo estará el propio presidente Morales y es decisiva la idea de que cualquier ministro pueda ser convocado de acuerdo con requerimientos de la coyuntura política y social.

Según Morales, la Coordinadora permitirá además mejorar la conducta y acelerar el proceso de desarrollo socio económico de la nación.

La medida se complementa con la designación de delegados presidenciales en los nueve departamentos.

En las celebraciones por su primer año de mandato, la víspera, y tras ratificar a su gabinete, Morales adelantó la creación de esa estructura.

De acuerdo con el vocero presidencial, Alex Contreras, no se trata de militantes del MAS sino de personalidades de cada región que permitan una fluida coordinación con las diversas instancias.

Los delegados serán nexo del ejecutivo con las regiones, precisó.

Remarcó, además, que con ese mecanismo se busca fortalecer la gestión gubernamental.

Fiel al principio de mandar obedeciendo, Morales celebró la víspera su primer año de gestión recordando que antes, el gabinete se sometió en la central ciudad de Cochabamba al análisis de 44 organizaciones sociales.

Una de sus demandas, afirmó, fue consolidar el proceso de nacionalización de los recursos naturales, iniciado en mayo pasado con la recuperación del control estatal en el sector de hidrocarburos.

En ese sentido, anunció que una investigación ha encontrado ilegalidades en algunas compañías mixtas o privatizadas sobre sus inversiones y su administración.

Morales señaló además que de encontrarse incumplimientos con las leyes, esas empresas volverán a manos del Estado.

Según conoció Prensa Latina, de las 10 firmas, tres son petroleras y en las restantes hay inversionistas estadounidenses en el sector eléctrico, chilenos en el ferroviario, italianos en telecomunicaciones y bolivianos en la aviación.

También en la minería, el mandatario ratificó su decisión de expropiar compañías pertenecientes al ex gobernante Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-1997 y 2002-2003) y que fueron compradas por la suiza Glencore, entre ellas la planta de fundición Vinto.

En el rescate de la dignidad de los bolivianos y el carácter soberano de su gobierno, Morales manifestó que la nacionalización de los hidrocarburos y la austeridad y honestidad en el manejo financiero, han sido y serán sus signos distintivos.

El presidente demostró con ejemplos las diferencias entre los contratos firmados por gobiernos que le antecedieron, en los cuales se le daba la titularidad a las empresas, con los suscritos ahora, donde el Estado es el propietario de la producción.

Recordó que unos meses atrás las transnacionales pagaban de renta petrolera apenas un 21 por ciento, mientras que con las nuevas disposiciones el país recibe aproximadamente el 85 por ciento por ese concepto.

Según datos ofrecidos por el mandatario, en 2007 Bolivia tendrá una ganancia de más de mil 600 millones de dólares, y está calculado que en cuatro años podrían multiplicarse los ingresos a cuatro mil millones.

En el tema de las finanzas, las estadísticas macroeconómicas demuestran que hay una estabilidad del sector financiero, pese a que existe una inflación de 4,91 por ciento.

En 2006 la economía nacional creció un 4,5 por ciento, lo cual demuestra la validez de que el Estado mantenga el control de los recursos naturales.

Sobre el tema de la soberanía, Morales subrayó también la importancia de un primer proyecto legislativo que instrumentó la planificación del desarrollo nacional, sin la intromisión de formulas llegadas desde el exterior.

Esas estrategias a mediano y corto plazo, apuntó, nos han permitido la nacionalización de nuestros hidrocarburos, en una primera etapa, para luego adentrarnos en la industrialización del sector energético.

Otras medidas como la lucha contra la corrupción, la reforma agraria, seguridad ciudadana y transformaciones en servicios educativos y de salud, nos posibilitan profundizar en vías para mejorar la calidad de vida de los bolivianos, precisó.

Morales ratificó con su rendición de cuentas ante el Congreso y las bases reunidas en la Plaza de Los Héroes, que selló los festejos en Bolivia ayer, que las fortalezas de su gestión se basan en la vinculación con el pueblo.

En ese camino, y pese a innumerables obstáculos de la oposición, Morales apostó por el diálogo y la unidad nacional para encarar la Asamblea Constituyente, en su misión de entregar una carta magna renovada, que siente las bases de una nueva Bolivia.

 

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