TEHERÁN, 22 de enero.— El Gobierno iraní prohibió hoy el acceso a sus
centrales nucleares a 38 inspectores del ente atómico de la ONU, en la
primera respuesta a una resolución adoptada por el Consejo de
Seguridad semanas atrás, que decreta la prohibición de la venta a
Teherán de equipos y medios para esas instalaciones.
El grupo de diputados elaboró, como primera tarea, una relación de
inspectores de la Organización Internacional de la Energía Atómica que
tienen vedado el acceso a las instalaciones nucleares que Irán
considera vitales para su desarrollo económico.
El gobierno iraní anunció que prepara otras decisiones en respuesta
a las sanciones adoptadas en la ONU, entre ellas, incluso, la retirada
del Tratado de No Proliferación Nuclear.