BAGDAD,
22 de enero.— Dos marines murieron en una emboscada en la provincia de
Al Anbar, con lo que se eleva a 46 la cifra de los militares
norteamericanos abatidos en combate en lo que va de enero, reportó
DPA.
Mientras, más de 100 personas fallecían y unas 200 resultaban
heridas, a causa de estallidos de bombas en el centro de esta capital
y la localidad septentrional de Jales, en la espiral de la violencia
desatada desde la ocupación.
Un total de 88 iraquíes fallecieron y más de 160 resultaron heridos
en un doble atentado con coche bomba cerca de un mercado del centro de
Bagdad, señalaron fuentes de seguridad.
Los hechos se produjeron hacia el mediodía, hora local, con dos
fuertes explosiones en el barrio de Bab Sharki, a orillas del río
Tigris, que dejaron una densa nube de humo, comprobó la AFP. El ataque
es el más mortífero desde principios de año y supera el atentado que
la semana pasada costó la vida a 70 personas en la entrada de la
universidad de Mustansiriya.
Horas después, otras 12 personas murieron y 40 más resultaron
heridas, al estallar una bomba y casi al mismo tiempo caer un obús de
mortero en la localidad de Jales, a 80 kilómetros al norte de Bagdad,
en la provincia de Diyala, indicaron los servicios de seguridad.
La capital iraquí registró otras siete muertes el lunes: cuatro
civiles por la caída de un obús en el barrio de Abu Dchir, en el sur,
y otros tres abatidos por hombres armados en distintos ataques.
En Suwairak, al sur de la capital, dos obuses de mortero lanzados
contra una procesión de peregrinos chiitas, que conmemoraban la
ceremonia del duelo del Achura, dejaron seis muertos, entre ellos un
bebé.
Al menos 3 053 militares estadounidenses murieron desde la invasión
del país árabe en marzo del 2003, según un recuento de la AFP basado
en cifras del Pentágono.
Por otra parte, el 68% de los norteamericanos se opone al envío de
más soldados a Iraq, indicó un sondeo realizado por el Instituto de
Princeton para Newsweek, según DPA.