El cubano Yandro Quintana, campeón olímpico en Atenas 2004,
espera este año quebrar su maleficio ante los luchadores rusos e
imponerse en todos los torneos, según aseguró hoy en declaraciones a
Prensa Latina.
Después de disertar en los 60 kilogramos de la modalidad libre en
la cita estival griega, al antillano le salieron dos complicados
rivales procedentes de Rusia, probablemente el de mayor nivel en
este deporte.
En el Campeonato Mundial de Budapest 2005 Quintana cayó en la
final frente a Alan Dudaev, mientras en la versión del pasado año
perdió con Mavlet Batirov (titular olímpico en la división
inferior), a la postre medallista de bronce en esa reunión.
Sobre la posibilidad de que los representantes de aquella nación
le tengan tomada la medida, el caribeño no vacila en responder
negativamente.
"No es eso. El problema es que desde Atenas he tenido un déficit
en mi preparación y eso ha mermado mi rendimiento, porque mi estilo
explosivo requiere de un buen entrenamiento, y entonces ellos me
salen a aguantar y por eso he presentado dificultades", explicó.
El también dos veces subtitular del orbe sostuvo que si
desarrolla un trabajo adecuado no debe tener impedimentos para
superar en la presente temporada a esos rivales, de los cuales sitúa
a Dudaev como el más duro.
La presente contienda presenta para el equipo Cuba los
Panamericanos de Río de Janeiro 2007 y la justa universal de
Azerbaiyán, clasificatoria para los Juegos Olímpicos de Beijing
2008.
Con vista a esos eventos, el pequeño gladiador de 26 años se
muestra optimista y seguro de sus opciones para revalidar su corona
regional y obtener su primer título planetario.
"En el área panamericana no debo encontrar grandes obstáculos,
aunque no menosprecio a ningún rival porque Estados Unidos y Canadá
también son potencias en la lucha, y en el Mundial espero tener
igual suerte", señaló.
Como alistamiento para esos certámenes, Quintana piensa salir
airoso en la gira de invierno por Europa, donde la selección
nacional intervendrá en torneos en Ucrania, Italia, Rusia y Suiza.
El peso, una cuestión primordial en disciplinas de combate, no es
una gran preocupación para Quintana, mas confiesa la complejidad que
entraña estabilizarlo.
"Ese asunto lo estoy llevando poco a poco, porque mantenerse en
el peso no es tan fácil como se piensa. Uno baja, pero después
continuar en ese peso con la intensidad de los entrenamientos es muy
trabajoso", apuntó el ganador en la Copa Mundial de 2005.
De momento, el mejor deportista de su nación en 2004 pone todo su
empeño en llegar al tope de su forma física y poner al máximo esas
capacidades que en 2004 lo condujeron a la cima del monte Olimpo.