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Sí, la lucha merecía más
RAFAEL PÉREZ VALDÉS
rafael.p@granma.cip.cu
"Si
el colchón se separa, dímelo", me comentó ahora Manuel Rodríguez,
entusiasta comisionado de lucha en la capital, durante la III Gala
de Campeones, celebrada en la sala Kid Chocolate. La frase era un
recordatorio, ¿y también un desquite fraterno?, de un comentario
publicado aquí un año atrás: La lucha merece más.
El colchón, ¡claro está!, no se separó. En otros puntos también
hubo progresos desde el año pasado y se impone, por justicia,
detenernos en algunos de ellos.
Ahora se disputaron más combates, los de semifinales y finales,
un punto a favor del público, que me pareció más en esta ocasión, y
del propio deporte; los competidores usaron trusas apropiadas (en el
2006 muchos cubanos vistieron como si provinieran de Francia,
Ucrania, Alemania, Suecia, Brasil¼ ),
además del colchón correctamente preparado. Y se podría sumar un
reconocimiento al efectivo trabajo, desde la misma puerta, de los
encargados de la seguridad y del orden.
ANTE RETOS GIGANTESCOS
La lucha puso al alcance del espectador a sus mejores exponentes,
entre ellos a medallistas en Juegos Olímpicos o Campeonatos
Mundiales, todos los cuales trataron de ofrecer lo mejor. Uno de
ellos fue el librista Geandry Garzón (dos veces ganador de bronce
mundial), quien compitió con un flemón.
Ganaron los favoritos, pues hubo quizá solo dos excepciones,
ambas ocurridas en semifinales:
Alexander Casals venció en los 66 kg de la grecorromana a Alaín
Milián, bronce mundial en Budapest¢ 05.
La decisión, en el tercer tiempo, no llegó por puntos técnicos, sino
por los de reglamento, tras apelarse al sorteo para definir quién
comenzaba arriba, al no poderse marcar ninguno de los dos.
En la libre sorprendió el éxito del juvenil superpesado Elier
Romero ante Disney Rodríguez (campeón de los Juegos de
Cartagena’06), quien iba ganando el combate, pero en una acción cayó
abajo y fue pegado. ¿Cómo levantar sus 120 kg y los 120 de su rival?
La preocupación del 2006, despejada en los temas publicados, pero
apegada a la necesidad de profundización, no era trasnochada: nos
referimos a uno de los deportes priorizados en la estrategia del
INDER, organismo consciente de los retos por enfrentar en este 2007,
el 2008¼ quizá los más difíciles de toda
su historia. |
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