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El primer ministro italiano, Romano Prodi, descartó hoy el aumento de
sus tropas en Afganistán, pero confirmó la continuación de la misión
en el estado asiático, escenario de constantes enfrentamientos entre
insurgentes y ocupantes.
Prodi, quien se encuentra en visita oficial en Turquía, declaró que
con esa decisión se da continuación a un acuerdo del gobierno anterior
de Silvio Berlusconi.
También dijo que paralelamente a esa decisión realizará gestiones a
favor de una conferencia internacional para buscar una solución a la
crisis afgana.
Con ello, Prodi se adelantó a las peticiones de incremento de los
militares en suelo afgano que al parecer se reiterará en la reunión de
Ministros de Exteriores de la OTAN el próximo viernes.
Precisamente, el jefe de las tropas de la Alianza Atlántica en
Afganistán abogó por el aumento de los soldados y del presupuesto para
poder ganar la guerra a la resistencia, divulgó esta jornada el diario
británico The Guardian.
Las declaraciones del Primer Ministro se registran luego de surgir
discrepancias en el seno de la coalición gubernamental, de 16
partidos, sobre la presencia de militares italianos en suelo afgano.
Por segunda vez en las últimas horas se refirió al tema el vice
primer ministro y canciller, Massimo D Alema, al corroborar que el
gobierno presentará al parlamento un proyecto de refinanciamiento de
las tropas en el exterior.
En el documento también se propondrá extender nuestro compromiso a
la esfera civil y humanitaria, explicó D Alema.
Tanto el jefe de gobierno como el canciller intentan aplacar las
críticas de diputados integrantes de la alianza oficial, quienes
condicionan su voto parlamentario a esas propuestas al establecimiento
de la fecha de retirada de las tropas.
La continuación de las fuerzas italianas en el país asiático se
tornó en el segundo tema de fricción en el seno de la coalición
gubernamental en los últimos días.
El primero fue la ratificación de Prodi a la ampliación de la base
estadounidense de Vicenza, otro acuerdo de Berlusconi, lo cual desató
el disgusto de algunos diputados.
Pera tal determinación también fue criticada por los pobladores de
esa localidad, donde más de cinco mil personas se lanzaron a las
calles a protestar contra la extensión de la instalación.