La carrera presidencial para 2008
en Estados Unidos se antoja intensa, con un padrón creciente de
candidatos, y un alza en el monto de capitales involucrados, comenta
hoy el diario The New York Times.
Según el influyente rotativo, la sociedad política nacional deberá
enfrentar un largo proceso de escrutinio en cada partido y aumentará
la cantidad de dinero que cada aspirante a la Casa Blanca tendrá que
exponer para permanecer elegible.
Dos años antes de que el próximo presidente asuma en la Oficina
Oval y a un año de que el primer voto sea registrado en los comicios
generales, al parecer la contienda hacia la jefatura estatal se
mostrará plena de giros imprevistos, reseña el rotativo.
Durante la última semana la senadora Hillary Rodham Clinton,
demócrata de Nueva York, y el gobernador William Richardson, de Nuevo
México, entraron oficialmente en la disputa camino a las votaciones
partidistas primarias.
John Weaver, consejero del también potencial pretendiente
presidencial senador John McCain (republicano), opinó que el próximo
calendario electoral se presentará muy activo y obligará a los
candidatos a desarrollar grandes esfuerzos proselitistas.
De acuerdo con el periódico neoyorquino, la fuerte y precoz
rivalidad de los aspirantes a ejecutivo está siendo alimentada además
por la debilidad política del presidente George W. Bush, derivada de
la impopularidad de la guerra contra Iraq.
Con anterioridad, el veterano senador demócrata Christopher Dodd
confirmó su inclusión en la ya larga lista de aspirantes
presidenciales estadounidenses con vistas a los comicios generales de
2008.
Dodd, congresista por el estado de Connecticut, comentó que confía
en no afrontar mucha oposición dentro de su propio partido a la hora
de buscar una nominación oficial para su candidatura para la jefatura
estatal.
El catálogo de candidatos presidenciales incluye al ex senador John
Edwards, de Carolina del Norte; el gobernador de Iowa, Tom Vilsack, y
al representante Dennis Kucinich, de Ohio.
Los republicanos adelantan principalmente los nombres del senador
McCain y el ex alcalde neoyorquino Rudolf Giuliani.