El gobierno iraní prohibió hoy el
acceso a sus instalaciones nucleares a 38 inspectores del ente atómico
de la ONU en la primera respuesta a una resolución adoptada por el
Consejo de Seguridad semanas atrás.
La decisión fue anunciada por una comisión especial parlamentaria,
creada justo después que el Consejo de Seguridad aprobara un texto que
decreta la prohibición de la venta a Teherán de equipos y medios para
sus centrales nucleares.
El grupo de diputados elaboró, como primera tarea, una relación de
inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica que tienen
vedado el acceso a las instalaciones nucleares que Irán considera
vitales para su desarrollo económico.
El gobierno iraní anunció que prepara otras decisiones en respuesta
a las sanciones adoptadas en la ONU, entre ellas, incluso, la retirada
del Tratado de No Proliferación Nuclear.
La comisión especial fue creada tras la adopción el 23 de diciembre
por el Consejo de Seguridad de la ONU de la resolución 1737, que
sanciona los programas nucleares y balísticos iraníes La medida fue
divulgada por el diputado Alaeddin Borujerdi, jefe de la Comisión de
Seguridad Nacional del Majlis (parlamento) a través de una entrevista
concedida a la agencia noticiosa ISNA.