Apenas repuesto de un fin de semana
mortífero, el comando militar estadounidense admitió hoy la muerte de
otros dos de sus infantes de Marina en la provincia de Al Anbar
durante acciones de combate.
El anuncio fue matizado por la explosión de dos coches bomba en
pleno centro de esta capital con saldo de 65 muertos, cifra que puede
ascender dada la cantidad de heridos, 110, sonoro recibimiento para
los más de tres mil soldados estadounidenses llegados hoy aquí.
Una fuente oficial norteamericana dijo que los dos militares
murieron en sendas acciones de combate y que estaban asignados a la 15
Fuerza Expedicionaria, una unidad de elite desplegada en al Anbar,
donde la acción insurgente es vasta y persistente.
Todo indica que las bajas se encontraban en acciones de búsqueda y
captura de los comandos insurgentes que el sábado último liquidaron a
cuatro soldados y un Marine en esa misma zona.
El portavoz castrense se abstuvo de mencionar pérdidas en las filas
de la resistencia.
Ese día fue uno de los mortales para las tropas ocupantes en Iraq
desde la invasión y ocupación en 2003 ya que, al final de la jornada,
26 de sus soldados y oficiales engrosaron la relación de bajas
fatales, situada ahora en tres mil 50.
Los atentados dinamiteros de hoy, parte de la cotidianidad iraquí,
se registraron en el distrito de Bab el Charki, dijeron fuentes de
seguridad.
Las detonaciones estremecieron la mañana invernal y, a lo lejos,
aún al mediodía se divisan dos espesas columnas de humo, lo que indica
que los daños materiales son importantes.
Los autos cargados con dinamita y fragmentos metálicos estaban
estacionados cerca del mercado popular de Haraj y fueron detonados por
un mecanismo de tiempo, acorde con precisiones de medios informativos.