El séptimo libro de la colección Música sacra de Cuba, siglo
XVIII, "Esteban Salas y la capilla de música de la Catedral de
Santiago de Cuba. Varia en latín y castellano", será presentado a
finales de este mes en la capital cubana.
Ese texto fruto de una acuciosa investigación verá la luz en
ocasión del V Festival de Música Antigua que lleva el nombre del
eminente instrumentista y pedagogo habanero, y que se iniciará el 27
de este mes.
La musicóloga Miriam Escudero, quien durante años ha estudiado y
publicado el legado del compositor, poeta, organista, violinista y
Maestro de la citada capilla, explicó a la AIN que este volumen es
el último que contempla partituras, como una especie de miscelánea
de obras en ambos idiomas.
Manifestó que la primera relación de colaboración entre la
Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana y la Universidad
de Valladolid, en España, fue publicar la obra inédita de Esteban
Salas, que al presentarla en formato de libro en estos festivales
que llevan su nombre, deviene reconocimiento a su legado musical y
académico.
Escudero significó que el octavo volumen -con el cual finalizará
la colección- abarcará todo el pensamiento teórico del también
sacerdote, ordenado el 20 de marzo de 1790.
Comentó que durante el 2007 trabajará en la biografía de Salas,
su catálogo y las conclusiones de la caracterización de su estilo
como parte del texto que cierra la colección.
Un hombre culto de gran sensibilidad americana fue Esteban Salas,
en cuya producción - enmarcada estilísticamente en los finales del
barroco y con notables elementos del clasicismo- se advierten
influencias de músicos italianos y españoles.
Se incluyen misas, himnos, secuencias, antífonas, salmos,
cánticos, letanías, lecciones, invitatorios, motetes y villancicos
en el catálogo autoral del proveedor de música para todas las
parroquias de la gobernación oriental con jurisdicción hasta Puerto
Príncipe (La Habana, 1725-Santiago de Cuba, 1803).
El V Festival de Música Antigua Esteban Salas transcurrirá del 27
de enero al cuatro de febrero en locaciones del Centro Histórico de
La Habana, Patrimonio de la Humanidad, con la participación de
latinoamericanos y europeos cultores del arte medieval, renacentista
y barroco